Saturday, October 15, 2005

GALEANO Y LA ECOLOGÍA

4 FRASES QUE HACEN CRECER LA NARIZ DE PINOCHO

1. SOMOS TODOS CULPABLES DE LA RUINA DEL PLANETA

La salud del mundo está hecha un asco. 'Somos todos responsables', claman las voces de la alarma universal, y la generalización absuelve: si somos todos responsables, nadie lo es. Como conejos se reproducen los nuevos tecnócratas del medio ambiente. Es la tasa de natalidad más alta del mundo: los expertos generan expertos y más expertos que se ocupan de envolver el tema en el papel celofán de la ambigüedad. Ellos fabrican el brumoso lenguaje de las exhortaciones al 'sacrificio de todos' en las declaraciones de los gobiernos y en los solemnes acuerdos internacionales que nadie cumple. Estas cataratas de palabras -inundación que amenaza convertirse en una catástrofe ecológica comparable al agujero del ozono- no se desencadenan gratuitamente. El lenguaje oficial ahoga la realidad para otorgar impunidad a la sociedad de consumo, a quienes la imponen por modelo en nombre del desarrollo y a las grandes empresas que le sacan el jugo. Pero las estadísticas confiesan. Los datos ocultos bajo el palabrerío revelan que el 20 por ciento de la humanidad comete el 80 por ciento de las agresiones contra la naturaleza, crimen que los asesinos llaman suicidio y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos naturales no renovables. La señora Harlem Bruntland, quien encabeza el gobierno de Noruega, comprobó recientemente que si los 7 mil millones de pobladores del planeta consumieran lo mismo que los países desarrollados de Occidente, "harían falta 10 planetas como el nuestro para satisfacer todas sus necesidades". Una experiencia imposible. Pero los gobernantes de los países del Sur que prometen el ingreso al Primer Mundo, mágico pasaporte que nos hará a todos ricos y felices, no sólo deberían ser procesados por estafa. No sólo nos están tomando el pelo, no: además, esos gobernantes están cometiendo el delito de apología del crimen. Porque este sistema de vida que se ofrece como paraíso, fundado en la explotación del prójimo y en la aniquilación de la naturaleza, es el que nos está enfermando el cuerpo, nos está envenenando el alma y nos está dejando sin mundo.

2.ES VERDE LO QUE SE PINTA VERDE

Ahora, los gigantes de la industria química hace su publicidad en color verde, y el Banco Mundial lava su imagen repitiendo la palabra ecología en cada página de sus informes y tiñendo de verde sus préstamos. "En las condiciones de nuestros préstamos hay normas ambientales estrictas", aclara el presidente de la suprema banquería del mundo. Somos todos ecologistas, hasta que alguna medida concreta limita la libertad de contaminación. Cuando se aprobó en el Parlamento del Uruguay una tímida ley de defensa del medio ambiente, las empresas que echan veneno al aire y pudren las aguas se sacaron súbitamente la recién comprada careta verde y gritaron su verdad en términos que podrían ser resumidos así: "los defensores de la naturaleza son abogados de la pobreza, dedicados a sabotear el desarrollo económico y a espantar la inversión extranjera". El Banco Mundial, en cambio, es el principal promotor de la riqueza, el desarrollo y la inversión extranjera. Quizás por reunir tantas virtudes, el Banco manejará, junto a la ONU, el recién creado Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Este impuesto a la mala conciencia dispondrá de poco dinero, 100 veces menos de lo que habían pedido los ecologistas, para financiar proyectos que no destruyan la naturaleza. Intención irreprochable, conclusión inevitable: si esos proyectos requieren un fondo especial, el Banco Mundial está admitiendo, de hecho, que todos sus demás proyectos hacen un flaco favor al medio ambiente. El Banco se llama Mundial, como el Fondo Monetario se llama Internacional, pero estos hermanos gemelos viven, cobran y deciden en Washington. Quien paga, manda, y la numerosa tecnocracia jamás escupe el plato donde come. Siendo, como es, el principal acreedor del llamado Tercer Mundo, el Banco Mundial gobierna a nuestros países cautivos que por servicio de deuda pagan a sus acreedores externos 250 mil dólares por minuto, y les impone su política económica en función del dinero que concede o promete. La divinización del mercado, que compra cada vez menos y paga cada vez peor, permite atiborrar de mágicas chucherías a las grandes ciudades del sur del mundo, drogadas por la religión del consumo, mientras los campos se agotan, se pudren las aguas que los alimentan y una costra seca cubre los desiertos que antes fueron bosques.

3. ENTRE EL CAPITAL Y EL TRABAJO, LA ECOLOGÍA ES NEUTRAL

Se podrá decir cualquier cosa de Al Capone, pero él era un caballero: el bueno de Al siempre enviaba flores a los velorios de sus víctimas... Las empresas gigantes de la industria química, petrolera y automovilística pagaron buena parte de los gastos de la Eco 92. La conferencia internacional que en Río de Janeiro se ocupó de la agonía del planeta. Y esa conferencia, llamada Cumbre de la Tierra, no condenó a las transnacionales que producen contaminación y viven de ella, y ni siquiera pronunció una palabra contra la ilimitada libertad de comercio que hace posible la venta de veneno. En el gran baile de máscaras del fin de milenio, hasta la industria química se viste de verde. La angustia ecológica perturba el sueño de los mayores laboratorios del mundo, que para ayudar a la naturaleza están inventando nuevos cultivos biotecnológicos. Pero estos desvelos científicos no se proponen encontrar plantas más resistentes a las plagas sin ayuda química, sino que buscan nuevas plantas capaces de resistir los plaguicidas y herbicidas que esos mismos laboratorios producen. De las 10 empresas productoras de semillas más grandes del mundo, seis fabrican pesticidas (Sandoz, Ciba-Geigy, Dekalb, Pfiezer, Upjohn, Shell, ICI). La industria química no tiene tendencias masoquistas. La recuperación del planeta o lo que nos quede de él implica la denuncia de la impunidad del dinero y la libertad humana. La ecología neutral, que más bien se parece a la jardinería, se hace cómplice de la injusticia de un mundo donde la comida sana, el agua limpia, el aire puro y el silencio no son derechos de todos sino privilegios de los pocos que pueden pagarlos. Chico Mendes, obrero del caucho, cayó asesinado a fines del 1988, en la Amazonía brasileña, por creer lo que creía: que la militancia ecológica no puede divorciarse de la lucha social. Chico creía que la floresta amazónica no será salvada mientras no se haga la reforma agraria en Brasil. Cinco años después del crimen, los obispos brasileños denunciaron que más de 100 trabajadores rurales mueren asesinados cada año en la lucha por la tierra, y calcularon que cuatro millones de campesinos sin trabajo van a las ciudades desde las plantaciones del interior.Adaptando las cifras de cada país, la declaración de los obispos retrata a toda América Latina. Las grandes ciudades latinoamericanas, hinchadas a reventar por la incesante invasión de exiliados del campo, son una catástrofe ecológica: una catástrofe que no se puede entender ni cambiar dentro de los límites de la ecología, sorda ante el clamor social y ciega ante el compromiso político.

4.LA NATURALEZA ESTÁ FUERA DE NOSOTROS

En sus 10 mandamientos, Dios olvidó mencionar a la naturaleza. Entre las órdenes que nos envió desde el monte Sinaí, el Señor hubiera podido agregar, pongamos por caso: "Honrarás a la naturaleza de la que formas parte". Pero no se le ocurrió. Hace cinco siglos, cuando América fue apresada por el mercado mundial, la civilización invasora confundió a la ecología con la idolatría. La comunión con la naturaleza era pecado. Y merecía castigo. Según las crónicas de la Conquista., los indios nómadas que usaban cortezas para vestirse jamás desollaban el tronco entero, para no aniquilar el árbol, y los indios sedentarios plantaban cultivos diversos y con períodos de descanso, para no cansar a la tierra. La civilización que venía a imponer los devastadores monocultivos de exportación no podía entender a las culturas integradas a la naturaleza, y las confundió con la vocación demoniaca o la ignorancia. Para la civilización que dice ser occidental y cristiana, la naturaleza era una bestia feroz que había que domar y castigar para que funcionara como una máquina, puesta a nuestro servicio desde siempre y para siempre. La naturaleza, que era eterna, nos debía esclavitud. Muy recientemente nos hemos enterado de que la naturaleza se cansa, como nosotros, sus hijos, y hemos sabido que, como nosotros, puede morir asesinada. Ya no se habla de someter a la naturaleza, ahora hasta sus verdugos dicen que hay que protegerla. Pero en uno u otro caso, naturaleza sometida y naturaleza protegida, ella está fuera de nosotros. La civilización que confunde a los relojes con el tiempo, al crecimiento con el desarrollo y a lo grandote con la grandeza, también confunde a la naturaleza con el paisaje, mientras el mundo, laberinto sin centro, se dedica a romper su propio cielo.

EDUARDO GALEANO

EL NACEDOR


¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa costumbre de seguir naciendo? Cuanto más lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, más nace. El es el más nacedor de todos.
¿No será porque el Che decía lo que pensaba, y hacía lo que decía? ¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?

EDUARDO GALEANO

TORRES DIXIT...

LOS MALNACIDOS

Somos los malnacidos porque nacimos sin dueños y somos amos de nuestras sombras. Malnacidos nos llaman por recibir lo que damos y dar lo que nos sobra.

Torres

LUTHER BLISSETT

Desde "Manual de guerrilla de la comunicación", Virus, Barcelona, 2000.

¿Todos o nadie?
Nombres múltiples, personas imaginarias, mitos colectivos


Un nombre múltiple es "un nombre que cualquiera puede utilizar". Aquellos que lo han inventado rechazan expresamente tanto el monopolio para su uso como el copyright. Pero estos nombres significan más que el mero deseo de sus usuarios de anónimos: aun siendo así, el nombre múltiple como expresión de anonimato sólo representa un espacio vacío, un signo sin significación propia, existe la posibilidad de que se convierta en un significante con fuerza siempre y cuando se vincule con una práctica determinada, reconocible y limitable. Entonces no sólo significa dicha práctica (artística, política, religiosa", sino que se asocia también con el cuerpo de una persona imaginaria. En cuanto la práctica se hace reconocible y se llena con vida, esta persona va tomando vida. Su cuerpo gana en contorno, adquiere una historia, un mito. La gente que entra en esta historia y que participa en las prácticas vinculadas con el nombre múltiple, acaba realmente formando parte de esta persona imaginaria y colectiva' la práctica de los individuos singulares cobra fuerza a través del mito colectivo y al mismo tiempo lo reproduce Y al revés: si esta práctica pierde sus contornos y su fuerza significativa, se muere también la persona colectiva en la cual se encarna.
El nombre múltiple supera la separación entre individuo y colectivo. De manera mágica otorga al individuo una participación en el cuerpo colectivo de la persona imaginaria, en la cual se encarnan el movimiento y la fuerza de una masa invisible. La masa gana en contorno, y en la forma de la persona imaginaria se convierte en un sujeto activo. Justamente los oprimidos sin-nombre han utilizado a menudo esta manera de actuar. Se dio, por ejemplo, en las insurrecciones campesinas: en 1514, los campesinos del sur de Alemania se lanzaron al campo de batalla bajo el nombre de "der arme Konraó" (el pobre Conrado) Pero no había ningún líder en el cual se encarnara la masa sublevada: cada uno de ellos era el "pobre Conrado" que se sublevaba contra su opresión. En la Inglaterra de principios del siglo XIX, el nombre múltiple del "General Ludd" representaba a los oprimidos. Como líder imaginario de los ataques contra las nuevas máquinas dirigió sus amenazas -casi siempre seguidas de acciones- contra los agentes capitalistas de las modernas formas de la explotación A pesar de que el movimiento del "General Ludd" no tenía formas de organización definida. (O quizás justamente por esta razón), durante muchos años fue capaz de infundir miedo y terror a los explotadores.
Mientras que el "General Ludd" no era una persona real representaba a una Organización establecida, las posteriores formas organización de los trabajadores siguieron la separación burguesa entre individuo y práctica colectiva. El colectivo (el proletariado, etc.) se convierte en un asunto abstracto y jerárquicamente administrado. Su fuerza simbólica ya no se manifiesta de modo inmediato en la práctica de cada individuo Los portadores de esta fuerza ya no son sino unos pocos, unos individuos "destacados", que ofician de líderes, de héroes y de ídolos. No es gratuito que el nombre múltiple surja en la actualidad justamente en aquel ámbito donde la idolatría burguesa por los individuos "destacados" es más pronunciada, es decir, en el ámbito del arte. La utilización de un nombre múltiple como nombre artístico excluye la adjudicación de una obra a un autor individual. Los neoístas utilizaron consecuentemente este principio.
Transformaron, por ejemplo, nombres artísticos como Harry Kipper en nombres múltiples, mientras que otros nombres como Monty Catsin, con sus mitos correspondientes, deben ser considerados productos de la práctica artística neoista. Finalmente debería mencionarse la creación del mito colectivo Luther Blissett como una de las obras artísticas más importantes de la era postsituacionista. En este caso se recurrió -como en el caso de Karen Eliot- al nombre de una persona real.
Un ataque especialmente alevoso a los conceptos burgueses de sujeto consiste en transformar de repente, e incluso en contra de su voluntad, a individuos reales en personas colectivas. Por ejemplo, ponerse una peluca en plan Julio Iglesias e imitar su voz y movimientos cantando; a este primer imitador seguro que le seguirán otros, y todo mezclado con la propia presencia de Julio Iglesias. Otro ejemplo puede ser el intento que se hizo durante la campaña electoral a la alcaldía de Zurich de convertir, sin más, al candidato del campo burgués, Andreas Múller en una persona colectiva. para ser parte de esta persona era suficiente con llamarse Múller y aparecer bajo este nombre en una papeleta electoral (pasteleo electoral)
En el contexto político actual existe otro nombre múltiple Referente a los medios de comunicación, uno de los méritos estratégicamente más geniales de la guerrilla zapatista consistió en convertir el nombre de su portavoz, del subcomandante Marcos, en un nombre colectivo ("Todos somos Marcos"). Con esta práctica no sólo seguían con su intención de deconstruir el principio del líder de la revolución o de la guerrilla -como ya hace vislumbrar el título "subcomandante"-, sino que a la vez crearon una forma nueva de mito colectivo' la persona del guerrillero real no tiene una historia clara e identificable. Sus atributos reconocibles como el pasamontañas y el uniforme no esconden su papel de signo vacío; al contrario, lo subrayan aún más. Precisamente por el hecho de que la persona real queda como borrosa, este lugar vacío puede ser llenado con innumerables historias y leyendas. En este proceso, el mito colectivo "Marcos" se convirtió en portador omnipresente de las más diversas significaciones, en expresión y punto de identificación de fantasías subversivas así como sexuales. (Estas últimas destacan de manera más clara la potencia simbólica de la persona colectiva' aunque nadie ha visto nunca su cara ni su cuerpo, Marcos fue elegido "el hombre más atractivo de México".) Al final se podía ver a decenas de miles de personas manifestándose por las calles de México D.F al grito de "Nosotros también somos Marcos", tomo expresión impresionante de su fuerza política.
En eso el mito del "Sub" se distingue claramente del mito de un héroe individual tomo el Che Guevara una frase como "Yo también soy Che Guevara" simplemente sería ridícula. Los gobernantes de México desde luego han entendido muy bien el funcionamiento del mito colectivo y las consiguientes prácticas mágicas Eso se ve en sus esfuerzos desesperados (y sin resultado) por encontrar al individuo "real" que se esconde bajo el nombre, de enseñar públicamente su cara con el fin de reducirlo de mito colectivo a individuo burgués.
El origen de los nombres múltiples se pierde en la oscuridad de la historia, remite a prácticas religiosas y mágicas antiguas Ya el nombre más antiguo y más vivo de estos nombres demuestra este principio con toda claridad' todas son desde siempre Buda La participación en esta persona colectiva está mediatizada por la participación en una práctica'
"Al realizar la práctica de Buda, sois como Buda. Veis con los mismos ojos, escucháis con los mismos oídos y habláis con la misma boca. No hay la más mínima diferencia".
Mediante la utilización de nombres múltiples se recobran de manera casi natural unas formas arcaicas que cuestionan la separación entre individuo y colectivo. Los nombres múltiples no son, en primera instancia, formas de anonimato (como tales no son mejores que no tener ningún nombre), sino que representan el ataque más fuerte a los conceptos modernos de subjetividad e identidad burguesas. Demuestran de manera clara que dichos conceptos son unas ilusiones ajenas a la naturaleza del ser humano. De esta manera manifiestan la verdad intemporal de la idea según la cual la identidad humana no es otra cosa que la articulación y el punto de confluencia de prácticas colectivas, que la identidad humana no existe más allá de esto Sin embargo, esta verdadera fuerza subversiva del nombre múltiple sólo se demuestra en la práctica concreta: ¡Sé tú también Luther Blissett!

LUTHER BLISSETT

Para saber más acerca de Luther Blissett: www.lutherblissett.net

WU MING

....Sin la narración, las piedras, las plantas y los animales salen adelante sin ningún problema. Pero las personas no. Las personas vagan extraviadas. No distinguen una montaña del reflejo de la montaña en un charco. No distinguen un camino de un despeñadero. Se hacen daño. Se enfadan y se hacen mal los unos a los otros. Quieren demasiado. Descuidan las cosas. Dejan de sembrar. Los ríos se llenan de mierda. La gente come comida envenenada. Todo se vuelve confuso. Todo está mal. Nadie se preocupa de las personas enfermas, de las cosas enfermas. Pero esto es grave, gravísimo, ¿no? Porque cuidar de las cosas es nuestra tarea, ¿no? Cuidar de las cosas y de nosotros mismos.¿Quién debería hacerlo si no? ¿Los árboles? ¿Los ríos? ¿Los animales? Ellos sólo hacen lo que son. Pero nosotros estamos aquí, y debemos aprender de qué modo estar, cómo hacer las cosas, como hacer que todo funcione de la forma adecuada. El resto del mundo sabe lo que tiene que hacer. Nosotros sabemos cómo aprender. Cómo estudiar, cómo escuchar, cómo hablar, cómo narrar. Si no contamos el mundo, no lo conocemos. Nos perdemos en el mundo, morimos. Pero debemos contarlo bien, de forma verdadera. ¿Está claro? Tenemos que tener cuidado y contarlo tal y como es de verdad. Allá abajo, allá abajo, en la región de Dovza [...] ¡la gente engaña por dinero! ¡Enriquecerse con las mentiras, tiranizar a la gente! ¡No resulta extraño que la policía haya tomado el poder!

WU MING

LENGUA DE MADERA

Continuo mi reflexión (auto)crítica sobre terminar creyéndose la propia retórica y sobre los "tics" lingüísticos que terminan convirtiéndose en conceptos. Tengo que precisar que en los apuntes que siguen no hablo de cosas "abstractas": el lenguaje es producción, es poder, es red de relaciones, es estar-en-el-mundo.
- "Desobediencia civil"
- "Imperio"
- "Desobediencia social"
- "Desobediencia" tout court.
- "Multitud"
Mientras la palabra "Desobediencia" estaba asociada a "civil" remitía a la idea de ciudadanía (la Desobediencia del cives), a un trayecto de sobra conocido, indicaba el momento preciso en el que se decide cruzar el límite de la legalidad e ir más allá, en nuestra interpretación particular se le daba a todo un giro biopolítico, se vinculaba con la noción de "Imperio"."Desobediencia social" nace como escamoteo para recomponerse inmediatamente después de Génova, fue como colocar un mojón, señalar una discontinuidad incluso si no se tenía la menor idea de en qué consistía.Encuentro discutible el que esta expresión perdure, su gradual sustitución por la palabra "Desobediencia" sin adjetivos y su consolidación como nombre de un sujeto político todavía del todo virtual ("área de desobedientes").Todo esto ha sucedido paralelamente al deterioro de la expresión "Imperio", utilizada (equivocadamente) por todos como sinónimo de "imperialismo", como metáfora del estado-nación USA, como metonimia para "Occidente" y quién sabe qué más.Lo que de bueno tenía la expresión es sepultado bajo una montaña de gilipolleces. Tal vez ni siquiera es utilizable como mito o metáfora que contraponer a la de la "multitud que desobedece". Por lo menos no en el sentido zapatistoide al que nos hemos acostumbrado.Tanto más cuanto que no hay dicotomía entre imperio y multitud. La segunda forma parte de la primera. El imperio también somos nosotros. El imperio es también la herencia de siglos de extensión del derecho de ciudadanía.Desde el punto de vista retórico, la "Desobediencia" permanece privada de una eficaz polaridad negativa.Se desobedece al padre-patrón o al estado-patrón. Es una expresión que nos devuelve a la vieja sociedad disciplinaria, que se ha convertido en otra cosa, algo más sutil e integrado: la sociedad de control, una retícula tupida de clasificaciones, controles, autocensuras, criterios de aceptabilidad, máquinas que ven. Es una sociedad basada sobre todo en la biopolítica, y por lo tanto en la prevención y la gestión a distancia de los cuerpos, dimensión que engloba y metaboliza la represión. El dominio es más solapado, melifluo, a menudo extra-legal o translegal (las nuevas mafias son su expresión más avanzada).También aquí, el concepto de "Desobediencia" vuelve a pelear contra su propia sombra.Pero entonces, ¿quién es el que desobedece?Respuesta: la "multitud".También aquí, la palabra está ya gastada, ha sido estirada por todas partes para alcanzar cualquier tipo de consenso, de agregación, de comunidad y -¡ay!- de masa (que en teoría sería su opuesto). Personalmente, no consigo pronunciarla sin echarme a reír.También porque la multitud, la real, no está hecha de miles de personas que la convocan a cada paso, sino de millones de personas a las que estamos llegando sólo ocasionalmente, como el 10 de noviembre [marcha contra la guerra en Afghanistan N.d.T.].En resumen, la multitud no es desde luego la del "laboratorio Carlini", que era de todo menos un laboratorio, ya que entre las urgencias, los aguaceros, la superpoblación, la represión y por último el deseo de escapar no se elaboró nada.En francés existe la expresión "langue du bois", lengua de madera. Es el lenguaje oficial del estalinismo del PCF (pero también del PCI), con sus conceptos cada vez más vacíos, hechos de llamadas rituales a un "socialismo" sin contornos y a un "pueblo trabajador" del que ya no se sabía la fisonomía. Un lenguaje que producía continuamente anatemas y extravagantes epítetos difamatorios ("oportunista", "aventurista", "extremista", "desviacionista", etc.)También la vieja autonomía tenía su "langue du bois", hecha de "subjetividades antagonistas", "recomposiciones del proletariado metropolitano", "subsunciones reales" y reiteraciones obsesivas de eslóganes e imágenes.En los últimos diez años hemos arrojado a las llamas aquel lenguaje que nos alejaba la experiencia.Sería absurdo sustituirlo con otro no menos alienante.

WU MING 1


Para seguir leyendo acerca de Wu Ming: www.wumingfoundation.com

Thursday, October 13, 2005

CAMPAÑA PUBLICITARIA


"¿Sabes cuál es la palabra mágica para no pagar tus compras este verano?"

-Sí, robar.
-No, es una tarjeta de crédito.
-¿De un banco?
-Sí.
-Pues eso, robar.

OTRA CONVERSACIÓN

Una amiga me dijo que tenía mucho tiempo libre.
Yo la contesté que el ocio es la salsa de la vida.
Ella me dijo que si se abusa de algunas salsas, dan cagalera.
Ahí fue cuando me cagué de veras.

EL OMBLIGO

El ombligo es para muchos la libertad, la independencia. Al cortar el cordón umbilical uno queda "desligado" de su madre. Y le nace ese agujerito tan simple: el ombligo.
Desde entonces ya no se es el mismo. Ahora la persona es "libre" y hace las cosas por sí misma (o casi) y tendrá que atenerse a sus deberes y responsabilidades.
Pero mirarse el ombligo en exceso no puede ser bueno, porque podemos perdernos todo lo demás, ya que nos maravillamos en algo tan insignificante, caemos en un pozo poco profundo. Podemos quedarnos embelesados mirando ese orificio, y dejar pasar un montón de oportunidades.
Recuerden la fabulosa escena de "La vida es bella" en la que el protagonista va a clase y tiene que explicar las razones de la superioridad de la raza italiana. Les habla, cómo no, del ombligo.
El ombligo es el yo de cada uno, es la interioridad de la persona. Es lo que nos distingue a unas personas de otras, es el individualismo del sujeto. Por eso hay diferentes ombligos, como personas diferentes. Dicen que los perros se parecen a sus dueños.Aún se podría decir más: los ombligos se parecen a sus dueños. Existen ombligos pequeños, grandes, para dentro (introvertidos), para fuera (extrovertidos), con más pelo, que pasan desapercibidos, que se ven a la legua...
El ombligo es un órgano vestigial. Sin función vital. Se puede vivir sin ombligo. Pero muchos son ombligocentristas. Piensan que el mundo gira en torno a su ombligo.
El ombligo es también el centro geométrico del hombre. ES curioso. Somos unos seres tan insignificantes y nos creemos el centro del universo. Creemos que conocemos la Única Verdad. Pensamos que somos la cúspide.
Sin embargo, no nos dejan elegir ombligo. Que cada uno tenga el ombligo que desee tener. El biológico es como es, y para cambiarlo basta la cirugía estética. El otro requiere más esfuerzo.

OTRA RALLADA MÁS

El otro día, en una conversación, surgió, como me suele pasar siempre, un tema que me hizo pensar mucho. Así que decidí que debiera figurar, aunque cambiaré el diálogo por una pregunta, que viene a resumir lo que dijimos:

¿Vivir de ser felices o ser felices de vivir?

CLAUSTROFOBIA

Yo soy claustrofóbico, necesito tener algo abierto.
Yo soy claustrofóbico. Para que no me entre ese agobio, esa sensación de inquietud, ese malestar que dicen irracional, necesito abrir algo.
Yo soy claustrofóbico, yo necesito tener abiertos los ojos.
Yo soy claustrofóbico, necesito abrir algo.
Yo soy claustrofóbico, necesito tener abierta la mente.

Wednesday, October 12, 2005

Gabriel García Márquez (Lupe)

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.Escucharía cuando los demás hablan y cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate! Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.Dios mío si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, y esperaría a que saliera el sol. Pintaría con un sueño de Van Gogh sobre las estrellas un poema de Benedetti, y una canción de Serrat sería la serenata que les ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas, para sentir el dolor de sus espinas, y el encarnado beso de sus pétalos... Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida... No dejaría pasar un sólo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre que son mis favoritos y viviría enamorado del amor.A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido. Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres...He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Tuesday, October 04, 2005

CÓMO CREAR UNA DISCIPLINA NUEVA

"Hay una parte de la teoría cuántica que dice que cuando dos sistemas se ponen en contacto, por mucho que se les separe siempre estarán relacionados" […]
"La teoría cuántica se basa en el concepto de unidad" […]
¿Unidad? La desunión en la unión no es más que el compartir, el mirar en una misma dirección, en un mismo futuro. El caos y la contraposición de las relaciones humanas (personales) no se basa en la física, porque las leyes no lo son todo. Porque la naturaleza no lo es todo. Porque, a veces, lo natural va contra natura…
Esos eran los pensamientos de aquel estudiante. Sólo quería llegar a extrapolar una gran teoría física-sociológica. Algo así como Wilson con la sociobiología, crear una disciplina. Ser recordado por todos por su obra, ser discutido y refutado en un futuro. Y, sobre todo, ser venerado, ensalzado en un pedestal. Tener un lugar cercano a los grandes hombres de todos los tiempos: Platón, Darwin, Hegel, Freud, Marx, Einstein, Beethoven, Shakesperare, Aristóteles, Sócrates, Mozart, Cervantes, Gandhi…
Él, simple mortal queriendo ser perenne, estudiante de la vida con ansias de vivir otras, de ser otro pero con su nombre. De ser re-conocido por la Humanidad.
¡Qué pretensiones las de la juventud! ¡Qué esperanzas! ¡Qué ganas de seguir luchando! La sangre joven parece llegar más al corazón, poco al cerebro y mucho a las extremidades. La pasión mal entendida nunca lo será por la vida. Vivir apasionadamente no es lo mismo que entender la vida con pasión.
Pero él seguía imaginándose, con juego de palabras, pasar de novel a Nobel. Y quién impide traspasar las fronteras del sueño y de las ilusiones. La realidad pocas veces hace sombra a lo que se busca.
Seguía entre sus papeles, entre sus Planck, Heisenberg, Einstein y demás. Dando vueltas a todo. Sin dejar de plantearse la gran pregunta de todos los tiempos: "¿Por qué no?".
Pero había algo más que le hizo comenzar a pensar. Esa frase en la que se detuvo: "…cuando dos sistemas se ponen en contacto, por mucho que se les separe siempre estarán relacionados". Algo que podía ser reinterpretado, multiinterpretado. La sociofísica que estaba naciendo empezaba con una hipótesis: ¿y si el ser humano como sistema que es, abierto a otros sistemas se comporta de la misma manera? Aquellas dos palabras separadas por comas e inseparables de una tercera palabra, psicológicas, comenzaban a ser en sí mismas como los dos sistemas que podrían relacionarse.
Acababa de conseguir algo grandioso. No sólo pensaba en el hombre como tal, en relación con los demás, sino de probar la teoría de su nueva disciplina poniendo como ejemplo esta nueva disciplina. Se imaginaba amplios volúmenes estudiando el tema con nombres tales como: Introducción a la sociofísica, Sociofísica elemental, Sociofísica humana: esquemas de comportamiento y acercamiento desde el perfil de la nueva disciplina, o Un ejemplo sociofísico: la sociofísica como objeto de estudio. Grandioso. La vida ya resuelta.
Entonces todo era más claro. Las musas celebraban con jolgorio todas sus iniciativas bebiendo ambrosía mientras todas estas ideas se balanceaban en su joven cerebro.
Como si la vida se le agotara cogió un cuaderno con hojas amarillentas y un lápiz medio roído y apartó sus libros sobre Física Cuántica. (Qué más daría que supiera todo aquello si creaba algo nuevo. Además, recordaba haber leído que el propio Einstein fue un estudiante díscolo y con notas muy bajas). Comenzó a anotar todas las ideas que se le iban ocurriendo en guiones, a la desesperada y con trazos ilegibles. En un momento determinado cayó en la cuenta de que se encontraba en la biblioteca de la Facultad y, rápidamente, puso ambas manos sobre el cuaderno para taparlo y observó a ambos lados. No le miraba nadie. Aún su descubrimiento estaba a salvo. A él lo de trabajar en sociedad al estilo Curie no le iba mucho. Los honores debían ser suyos, pues él era el descubridor.
Así que decidió irse a un lugar más apartado de la biblioteca, lejos de miradas de curiosos competidores que pudieran obstruirle en su camino a la fama. A la gran fama. Porque, ¿de qué serviría la sociofísica además de para comprender mejor al hombre? ¿y no era ese el objeto de los primeros pensadores, de los filósofos? ¿No quería él comprender porqué actúa así alguien? ¿No es por eso el gran auge de la psicología, paralelo al desconocimiento general del comportamiento humano?¿No era cierto que una de las frases que más le habían repetido hasta la sociedad era que "a la gente sólo le importa lo que le ocurra a otra gente"?
Sería un nuevo Freud. Un nuevo Pavlov. Pero, un momento, el no tenía apellido de gran científico. ¿García? Cuantos Garcías podría haber. Pero cayó en la cuenta: Wilson también es un apellido común. Así que los dos tenían algo más en común: un apellido vulgar (común) y dos disciplinas nuevas con nombre parecido (sociobiología en Wilson y sociofísica de García.
Sonaba bien eso de Sociofísica de García. Ya se imaginaba a futuros profesores hablando de él en clase.
Mientras tanto seguí escribiendo todo el comportamiento de los humanos en lo referente a su teoría. Cuanto más escribía, más cosas se le ocurrían. Incesantes, la nube de pensamientos no le dejaba escribir con calma. Y aparecían más y más guiones en el papel amarillo. Las ideas se atropellaban y los conceptos no cesaban de fluir por su nítida mente. Pasaba hojas y hojas rellenas sin coherencia por todas partes, sin dejar libres siquiera los márgenes. Incluso paró de escribir y tomó el cuaderno. Le dio la vuelta y empezó a escribir por detrás, cómo se le había ocurrido todo hasta el punto en el que ahora se encontraba. Era su diario de viajes, su cuaderno de bitácora. Su propia biografía.
Al llegar a escribir esas líneas en la cabecera, volvió a darle la vuelta al cuaderno para seguir anotando ideas, y miró de reojo una luz de las lámparas de la biblioteca. Nada más hacerlo se paró un instante. "¿Qué estaba haciendo
y por qué escribía tanto? " -se preguntaba. Sólo recordaba que tenía examen la siguiente semana sobre Física Cuántica.
Tomó el cuaderno entre sus manos y releyó lo escrito, tanto por delante como por detrás. Y no entendía nada. Todo era confuso, pero era su letra. Lo único claro es que no eran apuntes de la asignatura de la que se examinaba.
Así que arrancó una hoja de papel y escribió en ella unos instantes. Tomó papel celo de su estuche y con la boca partió un par de trozos de no más de dos centímetros de largo, que adhirió al papel amarillo.
Cogió todos sus libros y se dispuso a salir. Antes de abandonar la biblioteca colocó el papel en la puerta. Éste decía:
SE BUSCA
Debido a pérdida de memoria, compañero/a para conseguir crear una disciplina nueva. A ser posible alguien que no renuncie a luchar, perseverante, e inteligente.
Los/as interesados/as en este proyecto de gran envergadura llamad a este teléfono: XXXXXXXXX
Gracias
La última vez que vi a García años después de este suceso estaba en la biblioteca con unos tomos sobre Sociobiología y miraba cada cinco minutos su teléfono móvil, semioculto entre un mar de folios amarillentos, algunos arrugados y otros hechos trizas. El pelo despeinado con forma de mano, es decir, con la forma de la mano cuando uno se mesa los cabellos con desesperación.
Quizá no pensó que alguien estaba deseando comenzar esa disciplina con él, pero por temor, vergüenza o tiempo, no quiso. Y si lo pensó, al menos no perdió la esperanza de que alguien le llamara para compartir algo. Pues si algo tenía claro era que "cuando dos sistemas se ponen en contacto, por mucho que se les separe siempre estarán relacionados".

AGUJAS Y GRAPAS

El matemático escéptico de la medicina creía que no se la debía considerar ciencia. Era inexacta. No como sus adorados números.
Su odio hacia las doctrinas de Ramón y Cajal (por decir uno) y compañía llagaban a plantearle un boicot. Por ello nunca fue al médico. Se curaba él mismo. Se recetaba él mismo. Y ya ven. Había vivido más de media vida así.
Sin embargo había algo que le atormentaba. La culpa de ese trastorno lo había adquirido gracias a las enseñanzas de su madre. Tenía miedo de clavarse una aguja, que se partiera parte de ella y, conducida por una vena, le llegase al corazón y se le clavase. Por eso nunca iba descalzo. Antes de sentarse hacía un repaso minucioso a las sillas. Cuando comía analizaba escrupulosamente cada alimento. La bebida se la servía con cuentagotas pues era el mejor colador que conocía.
Lo del vestido era otro cantar. Cuando una prenda se le rompía, no la remendaba, sino que la tiraba y se compraba otra. En su casa estaban prohibidas por ley las agujas y toda clase de objetos punzantes que se le parecieran. El pánico llegaba a tal extremo de pasarse noches sin dormir, de pie en el pasillo, inmóvil, por miedo a acostarse y morir por atravesar su piel con una punta.
Lo cierto es que entre sus números, sus cuentas, sus raíces cúbicas, sus logaritmos, sus integrales y demás se sentía protegido. Era el único lugar en que dejaba de pensar por un momento en las agujas y se sentía libre, pero libre como pocas personas. Él también sabía disfrutar. Lo malo es que no podía estarse días enteros, semanas, meses….encerrado en su despacho, rellenando hojas que pocas personas entenderían, pues era demasiado inteligente, según creía. El motivo de no poder encerrarse durante tanto tiempo era su salud. Curiosa ironía. Aunque descreía de los doctores (estúpido nombre, yo sí que soy doctor y a nosotros se nos conoce por científicos, mientras que los médicos son todos doctores) seguía los consejos de la única persona que vivía con él en ese infierno de seguridad: su hermana. Aunque de mala gana, aceptó las recomendaciones de ésta de que le diera más el aire, pues el aire es salud, y la salud se demuestra en el color de piel. Y él era más pálido que la estatua de El Pensador.
Un día en su despacho le ocurrió algo insólito. Por un momento perdió la concentración y se fijo en un montón de hojas que tenía encima de la mesa. Sin saber porqué se fijó en su esquina y encontró algo que le aterró: una grapa. Las grapas podían pinchar, podía morir. Qué gran descuido. Así que tembloroso cogió la grapadora en una mano y en la otra el taco de folios. Decidió tirar ambos por la ventana, pero luego recordó el esfuerzo y el tiempo consumidos en hacer aquel estudio. Así que tiró la grapadora con todas las grapas menos la que estaba en el folio. Se puso unos guantes y, aún temblando, intentó sacar la grapa. Tras unos segundos de forcejeo, una pata de la grapa estaba fuera. Pero la mala suerte quiso que la otra se le clavara. Preso de pánico se apretó el dedo con la otra mano para que no corriera la sangre y fue a tientas en busca de unas pinzas para extraerla. La suerte quiso que tropezara con los folios y cayera sobre un número uno que se había dejado tirado. El número le atravesó el corazón.

Saturday, October 01, 2005

arenas de soledad (Lupe)

empezar de nuevo
sin destino y sin tener
un camino cierto que me enseñe a no perder la fe
y escapar de este dolor sin pensar en lo que fue
¿cúanto aguanta un corazón sin el latido de creer?

en lo bello en la verdad de la esperanza
de esta sed de amar
en los sentimientos que se quedan
sueños que perduran
y busqué, y subi y fui preso entre las alas del amor
sin distancia y sin recuerdos
en las arenas de esta soledad

Presa de un silencio roto
hijos del amanecer
que nunca alcanzó esa luz, tan confundida en el placer
y cierro los ojos, solo para comprender
cuánto aguanta un corazón sin el latido de creer

Friday, September 30, 2005

Poema numero veinte (Lupe)

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo, "la noche esta estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos"

El viento de la noche gira en el cielo y canta


Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise,y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos
árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor y tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los útimos versos que yo le escribo.

Pablo Neruda

Thursday, September 29, 2005

ESLÓGANES SIN TRAMPA

"Madrid limpio es capital". ¿Para quién?

"Juntos vamos a más". Entre el juntos y el vamos se coloca un nosotros, que en realidad es un ellos.

En un anuncio de un curso de filosofía: "¿Buscas respuestas?" Sí. Hey, eso es una respuesta. ¿Se acabó ya el curso?

LOS ROSALES

Ante unos rosales, uno de estos seres que se identifican con las hadas, no sé si madrina o padrina, cada cual con su identidad sexual, se dirigió hacia uno niños. Quería probar la inteligencia de los niños, con el dicho de que nunca mienten. Podría haber probado con los borrachos, pero la mayoría no se acerca a los rosales si no es para que el alcohol se escape de su alma.


-Si os dijera que pidierais un deseo, sólo uno, ¿cuál sería?
-Pues yo querría ser rico.
-Eh… montones de golosinas y juguetes
-Yo pediría tener más deseos
-¿Más deseos?
-Si, claro. Así nunca se me acabarían.
-Muy bien, pues entonces te lo concedo. Tendrás más deseos.

El niño que había dado la respuesta creció, pero no sólo él. También creció el mundo a su alrededor. Y los rosales. El hada no creció, si no hubiera sido descubierta por los humanos que la hubieran encerrado en un laboratorio para hacerla pruebas o habría acabado en un zoológico. Ajena a estos pensamientos, esperaba no sin impaciencia la visita de los niños.
Un día, por casualidad (como suelen ocurrir estas cosas, la vida y las historias se nutren de ellas) el niño, adolescente ya, llegó a esos rosales. Esta vez también sincero, pero con la otra misión antes apuntada. En eso se trataba. En apuntar porque de otro modo no hubiera dado en la hoja donde estaba durmiendo el hada, y por ello se despertó. Aturdida, tardó en recuperar la visión normal, y mientras se despertaba del sueño en el que aparecía el niño. El hada, al caer en la cuenta de la situación, gritó al no tan niño:

-Hey, para, para por favor.
El joven estaba aturdido. Giró sus ojos color rosal hacia el diminuto ser.
-Yo te conozco. Tú eres el hada de los deseos.
-Sí. Y tú debes ser aquel chiquillo. ¿Qué tal te fue la vida?
-Bueno, al principio comencé a almacenar deseos, de tal forma que tuve que apuntar los que gastaba y en qué. Luego, pensé que sería bueno, según fui creciendo, en ser egoísta y dedicarme unos cuantos a mí. Sin embargo, muchos no se cumplían y los que se cumplían no eran inmediatos.
-¿Y qué hiciste?
-Pensé en dejar de desear cosas. Pero al darme cuenta de que sólo estaba enfadado, me dije: "¿Cómo malgastar tantos deseos? Sólo un estúpido lo haría.
-¿Entonces?
-Entonces me dediqué a gastarlos en lo primero que se me ocurría, pero siempre guardando algunos por si acaso. Pero entonces tampoco se cumplían.
-¿Y?
-En ello sigo. Pero no consigo entender como fui tan tonto de no pedir nada en concreto. Me conformé con seguir esperando, viendo como pasa mi vida sin que en ella pase nada. Quizá espero un milagro un día.
-Cierto. Todos buscan que se abra el cielo y aparezca algo grandioso, ¿no?
-Más o menos.
-Bien. Me marcho.


El hada abrió las alas y para los vidrios sangrientos del chaval se esfumó como mariposa. Al fin y al cabo, qué oruga no espera serlo algún día.
Los rosales crecieron más, cada vez con menos espinas, al contrario que el niño, al que se le clavaban en el corazón.
Las rosas crecieron del mismo color que éste, pero en sus pétalos había algo verdoso. La esperanza derramada regaba esas plantas.

ESA HERIDA

Ella estaba dando una vuelta por el parque, ese antiguo arenal que ahora se había convertido en una megalópolis de columpios de plástico. Recordaba todas las tardes que había pasado allí. Su época dorada. Mientras recordaba en esta playa improvisada se encendió un cigarrillo.
Estaba demasiado sola y meditabunda y sólo tenía ganas de huir adentrándose en sus recuerdos.
Así se apoyó en uno de los pocos árboles que seguían en pie, firmes, pero con marcas de guerra: tantos orines de perro, tantos corazones grabados a su piel como tatuajes…
Sin inmutarse pensó que era el momento de apagar el cigarrillo por el método tradicional: lo tiró al suelo y lo pisó haciendo una especie de twist con el pie derecho. En ese mismo momento fue cuando oyó los gemidos. El susto fue tal que tuvo que taparse la boca con las dos manos para que no se la escapara el alma por aquel orificio. Giró sobre sí misma sobresaltada. Pero pronto cayó en la cuenta de que se encontraba sola y que el grito solamente podía provenir del suelo. Lo primero que se le ocurrió no sin imaginación es que estaba un hombre enterrado bajo sus pies, a unos dos metros. Se inclinó, y, en cuclillas llamó al firme como si de una puerta se tratara. Pero nadie contestó. El único sonido que se percibían eran unos gemidos ahogados, pero por más que intentó contactar por la palabra no halló respuesta, al menos entendible.
Ese fue el momento en que decidió excavar para poder rescatar al hombre (¿o sería mujer?) enterrado. Cavar como cuando era niña. Es cierto que ya no había tantos excrementos de perro, pero tampoco tenía su pala y su cubo. Ni su rastrillo. Por eso buscó un palo por los alrededores con el que ayudarse. Lo primero que hizo fue clavarlo en la tierra, y se hizo un silencio cósmico. Gracias a la rama consiguió achicar (si es que esto se puede) la arena poco a poco. Pero cuando llevaba cavados tan sólo unos centímetros se encontró con algo desagradable. Era sangre. El grito hubiera sacado de su tumba al mismísimo hombre que intentaba rescatar.
Con la cabeza fría (no diremos sangre fría por la sensibilidad del lector) llamó al número de emergencias. Contó lo que ocurría. En pocos minutos llegaron los efectivos, palabra que suele gustar mucho entre la prensa. El primero que llegó fue el médico y creyó que haber sido el ganador de esta mini-carrera le daba derecho a realizar el primero sus pruebas. Así que se tumbó sobre el suelo en postura india sobre los raíles cuando vienen los trenes y auscultó al suelo. Oía latidos, pero tenían poca frecuencia y el pulso era muy débil. Sólo dijo:

-Como no lo desenterremos pronto, este hombre se nos va.
-Ya deben estar a punto de llegar los demás.

Así fue. Los bomberos realizaron el trabajo de exhumación. Removieron tierra aunque no cielo para encontrarlo. Pero sus esfuerzos fueron en vano.
El médico decretó la defunción oficial a las 19:37 porque dejó de oír el latido. Algunos de los curiosos que se habían acercado al lugar oyeron decir de boca del médico que escuchó gritos mientras se removía el suelo y que en un momento dado, cesaron.

9 meses después, sin que nadie se preguntase porqué, florecieron rosales.

CARTA A MI AMADA

(¿Cuántos pueden presumir de tener amigos filósofos y poetas sin llamarse ellos mismos así?
Lo cierto es que este regalo me demuestra tanto...)
Bueno, esta es la carta a su amada.

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Oh amada mía cuántos días debo esperar para besarte… podía empezar así este relato corto o lo que sea que estoy escribiendo. Pero no quiero irme por los cerros de Úbeda. Si te escribo es porque veo en tus ojos algo más pero que nunca sabré definir. Lo nuestro es el desconcierto, ¿lo es? Pero acaso hay algo entre tú y yo que se pueda etiquetar como nuestro, no, no lo hay, pero intento creer que hay algo, o ya no lo sé, porqué cada vez que me acerco a tu rostro, te das la vuelta rechazando mis caricias. Pero cuando no me acerco, tu mirada, en muy contadas ocasiones busca mi mirada, ¿es eso cierto? o ¿sólo son divagaciones de un loco enamorado? Y esos ojos de dónde salen, parecen robados a una hechicera que cada vez que me mira lanza sus hechizos y su magia sobre mis pensamientos y durante un instante tan sólo un instante creo que te podré estrechar entre mis brazos, pero sé que no se cumplirá. Lo sé por como eres, casi hasta me daría rabia que mis sueños se hicieran realidad, prefiero mirarte a través de un cristal o a través de las palabras de mis amigos en la cafetería que suenan vacías en mis pensamientos cuando tus ojos deciden mirarme. Prefiero saborear ese instante por pequeño que sea, ya que se que tu corazón pertenece a otro, no pasa nada, no es agónico sencillamente es así, y lo acepto, pero me muero porque me beses. Ojala tus ojos me mirasen con el amor con el que te he visto amar al otro (contra el que no tengo nada sencillamente que es el otro y no soy yo).
A veces decido hablarte son muchas las ocasiones en que lo hago, pero sé que entre tu y yo no puede haber conversación coherente, y tampoco puede haber conversación que realmente tenga sentido, ya que no tenemos nada que decirnos, que nos vamos a decir…
De nuevo hoy lo intente y fracasé en el intento por dos motivos. Además de asumir un papel o una personalidad que no es la mía (pero que tras haberme robado el corazón otra dama no tú jeje parece ser la personalidad dominante), el segundo motivo es que creo que seguiré intentando conseguir un beso tuyo, aunque creo que es un imposible. El mejor momento es cuando me miras oh! Por dios que guapa eres, dicen que la perfección no existe, no creo que exista, pero tú para mí eres perfecta.
Lo que más rabia me da es que lo seguiré intentando hasta que ya tus ojos no tengan intención de mirarme, ¿seré gilipollas? Pues más bien si.
No sé que más decirte, para mí eres la princesa de mi reino. A veces voy con mis pensamientos a ese reino pero me doy cuenta de que en él soy como un príncipe que llega tarde al baile cuando la más bella ha elegido. En ese sueño no parece importarme haber llegado tarde a ese baile hasta que veo con que chica baila el afortunado y esa chica eres tu y entonces me despierto, miro a mí alrededor y me veo en mi cuarto soñando con princesas preciosas y tengo tanta mala suerte que ni siquiera gano en ese sueño.
Ya me despido de ti princesa, esa princesa que nunca está, pero a la que siempre espero, y espero y espero.

PREÁMBULO A LAS INSTRUCCIONES PARA DAR CUERDA A UN RELOJ

Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan -no lo saben, lo terrible es que no lo saben-, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.

JULIO CORTÁZAR

SU AMOR NO ERA SENCILLO

Los detuvieron por atentado al pudor. Y nadie les creyó cuando el hombre y la mujer trataron de explicarse. En realidad, su amor no era sencillo. Él padecía claustrofobia, y ella, agorafobia. Era sólo por eso que fornicaban en los umbrales.

MARIO BENEDETTI

NACIONES-CONSTELACIONES

De una idea de Fernando Savater, acerca de los nacionalismos, escribí esto, que viene a hablar de que la nación es un accidente sexual, como ya se dijo. Las fronteras son tan arbitrarias como agrupar las estrellas en constelaciones.

Las naciones son como las constelaciones
Las estrellas son los individuos
Alguien unió unas líneas imaginarias
Y creó un espacio, unas fronteras, etnias cerradas
¿y la identidad dónde está?
¿Y las relaciones entre constelaciones?
¿y entre las naciones?
Es la autarquía la independencia de una minoría
Le han preguntado a una estrella si quiere vivir en una constelación
Le han preguntado al hombre si quiere ser español
Si quiere ser de león, masón, gascón
Turco, iraní, iraquí
Le han preguntado cómo se siente allí
No se siente ciudadano de tal sitio
Sino si se siente bien en ese lugar que le asignan porque sí
Y si una estrella quiere viajar de constelación en constelación
Qué hace, ¿llama a un touroperador?
Una oveja en un rebaño, un cerdo en una piara, un perro en una jauría y un hombre en qué, ¿en España? Menudas patrañas, telas de araña que crecen en las entrañas
Quién clasifica al hombre en un lugar
Quien le encierra en una comunidad
Cómo se siente sin poder escapar
Atado por una idea decimonónica

EL DESEO

Una tarde, al finalizar el sabbat, los judíos de una aldea chasídica estaban reunidos en una mísera taberna. Todos eran vecinos de la localidad, salvo uno al que nadie conocía, triste y andrajoso, que permanecía en cuclillas junto a la estufa. Los temas de conversación habían ido languideciendo, cuando surgió la cuestión de lo que cada cual pediría si le fuese concedido un único deseo. Éste de acá querría dinero, aquél, un buen yerno, el tercero, un nuevo banco de carpintero, y así sucesivamente.
Todos habían manifestado ya sus deseos y el mendigo seguía acurrucado al calor de la estufa. De mala gana y pausadamente dio también su respuesta:
-Querría ser un poderoso rey, señor de un gran país, y que una noche, mientras durmiese en palacio, los enemigos cruzasen la frontera y, antes de que alboreara, sus huestes se abrieran paso hasta el castillo sin encontrar resistencia, que me arrancaran del sueño, no me dieran tiempo ni para vestirme, y, en camisón, tuviera que emprender la fuga. Me acosasen sin piedad por montes y valles, a través de bosques y peñascales, sin darme respiro, día y noche, hasta verme a salvo sentado en este banco junto a vosotros. Esto pediría.
Los demás se miraron unos a otros si entender.
-Y en resumidas cuentas, ¿qué conseguirías?
-¡Un camisón!-fue la respuesta.

WALTER BENJAMIN

DESARMAR LOS MERCADOS FINANCIEROS

Desarmar los mercados financieros

Ignacio Ramonet Le Monde diplomatique, edición española, febrero de 1997.

El tifón que han experimentado las bolsas de Asia amenaza al resto del mundo. La mundialización - cuyo principal motor es la optimización a escala planetaria del capital financiero - está poniendo a los pueblos en estado de inseguridad generalizada. Ignora y rebaja a las naciones y a sus Estados en tanto que espacios idóneos para el ejercicio de la democracia y como garantes del bien común.
La mundialización financiera ha creado de esta forma su propio Estado. Un Estado supranacional, que dispone de sus aparatos, de sus redes de influencia y de sus propios medios de acción. Se trata de la constelación formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial , la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización Mundial del Comercio (OMC). Estas instituciones hablan con una sola voz - amplificada por la práctica totalidad de los media - para exaltar las virtudes del mercado.
Este Estado mundial es un poder sin sociedad, ya que este rol es ejercido por los mercados financieros y las empresas gigantes de los que son mandatarios. El resultado es que las sociedades realmente existentes son sociedades sin poder (1). Y todo esto no deja de agravarse. (Léase en éste número el dossier sobre la crisis financiera actual).
Sucesora del GATT, la OMC se ha transformado desde 1995 en una institución dotada de poderes supranacionales y situada fuera de cualquier control por parte de las democracias parlamentarias.
Una vez que se propone intervenir, la OMC puede declarar a las legislaciones nacionales en materia de derecho laboral, de medio ambiente o de salud contrarias a la libertad de comercio y pedir su derogación (2). Por otra parte, desde mayo de 1995, en el seno de la OCDE, al margen de la opinión pública de los diferentes países, se negocia el muy importante Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI), que deberá ser firmado en 1998, y que se orienta a dar plenos poderes a los inversores frente a los gobiernos.
El desarme del poder financiero debe convertirse en un objetivo de interés cívico de primera magnitud, si se quiere evitar que el mundo del próximo siglo se transforme en una jungla donde los predadores impongan su ley.
Diariamente unos 1.500 millardos de dólares realizan múltiples idas y venidas, especulando sobre las variaciones en las cotizaciones de las divisas. Esta inestabilidad de los cambios es una de las causas del alza de los intereses reales, que frena el consumo doméstico y las inversiones de las empresas. Incrementa los déficits públicos y por otra parte incita a los fondos de pensiones, que manejan centenares de miles de millones de dólares, a reclamar a las empresas dividendos cada vez más elevados. Las primeras víctimas de esta "caza" del beneficio son los asalariados, cuyos despidos masivos hacen subir las cotizaciones bursátiles de sus ex-empleadores. ¿Pueden las sociedades seguir tolerando lo intolerable por mucho tiempo?. Es urgente arrojar algunos gramos de arena en el engranaje de estos movimientos de capitales devastadores. De tres formas: supresión de los "paraísos fiscales"; aumento de la fiscalidad en las rentas del capital; aplicación de tasas sobre las transacciones financieras.
Los paraísos fiscales son zonas en las que reina el secreto bancario, que no sirve más que para camuflar malversaciones y otras actividades mafiosas. Miles de millones de dólares son sustraídos de esta forma a toda fiscalidad en beneficio de los poderosos y de los establecimientos financieros. Porque todos los grandes bancos del planeta tienen sucursales en los paraísos fiscales y extraen un gran provecho de ello. ¿ Por qué no decretar un boicot financiero, por ejemplo, a Gibraltar, o a las Islas Caimán o a Liechtenstein, mediante una prohibición a los bancos que trabajan con el sector público de operar y abrir filiales en esos lugares?.
El impuesto sobre las rentas financieras es una exigencia democrática mínima. Estos beneficios deberían ser sometidos exactamente a la misma fiscalidad a la que se somete a las rentas del trabajo. Esto no sucede en ningún lugar, en particular en la Unión Europea. La libertad total de circulación de capitales desestabiliza a la democracia. Por ello es importante poner en marcha mecanismos disuasorios. Uno de ellos es la Tasa Tobin Que toma su nombre del Premio Nobel norteamericano de economía, que la propuso en 1972. Se trata de gravar, de forma módica, todas las transacciones sobre los mercados de cambios para estabilizarlos y al mismo tiempo para procurar ingresos a la comunidad internacional. Con un nivel del 0,1%, la tasa Tobin lograría anualmente unos 166 mil millones de dólares, dos veces más que la suma anual necesaria para erradicar la pobreza extremada de aquí al comienzo del próximo siglo (3). Numerosos expertos han señalado que la puesta en práctica de esta tasa no presentaría ninguna dificultad técnica (4). Su aplicación arruinaría el credo liberal de cuantos no cesan de evocar la ausencia de soluciones de recambio al sistema actual.
¿Por qué no crear ( a escala planetaria) la Organización No Gubernamental Acción por una Tasa Tobin de ayuda a los ciudadanos (ATTAC)?. En coordinación con sindicatos y asociaciones con finalidades culturales, sociales o ecológicas, podría funcionar como un formidable grupo de presión cívica ante los gobiernos para impulsarles a reclamar finalmente la puesta en marcha efectiva de este impuesto mundial por la solidaridad.
(1) Léase André Gorz, Misères du present, richesse de l?avenir, Gallilée, París, 1997; así como la comunicación de Bernard Cassen en el coloquio "La social-démocratie à l?eure de la mundialisation", organizado por el artido Quebequés (PQ) en septiembre de 1997. Por otra parte, el Grupo de Lisboa, presidido por Riccardo Petrella, publicará próximamente un estudio titulado "El desarme financiero". (2) Cf. Francois Chesnais, La mundialisatión du capital, Syros, París, 1997 (nueva edición corregida). (3) Rapport sur le developpment humain 1997. Económica, París. (4) Cf. Mahbub Ul Haq, Inge Kaul, Isabelle Grunberg. The Tobin Tax; coping with Financial validity. Oxford University Press, Oxford, 1996. Léase Le Monde diplomatique, edición española, febrero de 1997.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------ATTAC: ¿Qué es ATTAC? Asociación por una Tasa sobre las Transacciones especulativas para Ayuda a los Ciudadanos. El punto de partida de ATTAC se sitúa en el artículo-editorial publicado por Ignacio Ramonet en 1997 en la revista Le Monde Diplomatique. A partir de ese momento, se empezaron a organizar plataformas donde confluyeron los intereses y las ideas de un número creciente de personas con una conciencia crítica sobre el funcionamiento de la economía y las deficiencias de sus instituciones y con una voluntad decidida de cambiarlas. El movimiento ATTAC pretende ser una alternativa esperanzadora que nos permita retomar la certeza de que otro mundo es posible. ATTAC es un movimiento internacional por el control democrático de los mercados, vertebrado en torno a los siguientes objetivos:1º.- Recuperar, y ampliar, los espacios perdidos por las colectividades en beneficio del poder financiero.2º.- Oponerse a toda nueva renuncia de competencias por parte de los Estados que tienda a privilegiar el derecho de los inversores o mercaderes.3º.- Definir y construir, en suma, un orden socioeconómico más democrático a nivel mundial.Estos objetivos, presentes con anterioridad en la conciencia crítica de multitud de personas, confluyen y se van configurando en diversas Plataformas locales, regionales o nacionales, a partir del artículo publicado por ‘Le Monde Diplomatique’ en diciembre de 1997, donde se planteaba la "imposición de la Tasa Tobin" como posible mecanismo disuasorio para frenar la presente volatilidad en los movimientos de inversiones, que desestabiliza los países.-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Tasa Tobin sobre el flujo de capitalesHans De Vrey; 20 de julio del 2001 La Tasa Tobin, el impuesto sobre el flujo de capitales en el mundo, propuesto por el economista James Tobin, ha sido reanimado por los anti-globalistas: estos opinan que con los ingresos de este impuesto se puede combatir la pobreza en el mundo. Incluso los ministros de finanzas de la Unión Europea estudiarán la viabilidad de la tasa. Sin embargo, está claro que la posibilidad de que se introduzca este impuesto, es mínima.
El primer ministro francés, Leonel Jospin y su homólogo alemán, Gerhard Schröder, han tenido un gesto de acercamiento hacia el movimiento anti-globalización. La semana pasada el canciller alemán dijo que hay que tomar en serio las preocupaciones de los manifestantes. Ambos políticos condenan la violencia practicada por una minoría, pero el tema forma parte de la agenda política. En este mes de septiembre, los ministros europeos de finanzas estudiarán una propuesta que data de los años 70: la tasa Tobin.
En 1971, el economista norteamericano James Tobin, propuso introducir una tasa sobre los flujos de capital especulativos, los cientos de miles de millones que cruzan el mundo en un día, debido a la necesidad de capital, o que son utilizados para el comercio de valores. Con esta tasa, el que más tarde ganaría el premio Nóbel de economía, pretendía combatir las excesivas oscilaciones en los mercados de valores. En los últimos años la idea de Tobin ha tomado vida independiente. Los activistas de izquierda lo interpretaron como un instrumento para combatir la especulación y quieren ayudar a los pobres del mundo con los fondos adquiridos.
No es una casualidad que el mayor movimiento anti-globalización lleve el nombre el concepto de la tasa Tobin. Ese movimiento, que se originó en Francia, lleva el nombre de ATTAC, Asociación por una Tasa a las Transacciones Cambiarías para Apoyar a los Ciudadanos. ATTAC ya tiene filiales en casi todos los países de Europa Occidental y ha obtenido logros con la promoción de la política de gravamen de Tobin.
Pero la tasa Tobin tiene un pequeño problema: es completamente inaplicable. Eso no lo dicen solamente los especialistas, sino también el propio profesor Tobin. La introducción de un impuesto de esa índole sólo es posible con la aceptación por parte de la totalidad de los países, aquellos desde donde sale el capital y también los receptores. Además exige la cooperación de bancos, fondos y otras instituciones privadas, que envían diariamente esos cientos de millones de dólares hacia todo el mundo. Ya es bastante improbable una aceptación por parte de los países involucrados; que el mundo financiero apoye tal medida es francamente impensable. Los inversores, simplemente, emigrarían hacia paraísos fiscales, o se escudarían en construcciones offshore, que son sociedades anónimas para operar internacionalmente sin pagar impuestos ni dar informaciones en el país donde se han registrado.
Que distintos grupos de activistas levanten banderas de ideales irrealizables no es inusual, ¿pero políticos tan importantes como el primer ministro Jospin y el canciller Schröder? El apoyo verbal al movimiento anti-globalización en general, y a la tasa Tobin en particular, parece ser una buena inversión política. Esto cae muy bien entre los simpatizantes anti-globalización, que representan entre el 5 y el 10% del electorado francés o alemán. Además no cuesta un centavo, ya que la tasa Tobin no se introducirá jamás.

EQUILIBRIO


Paredes plomizas entre pasillos
Sin más adorno que un gris oscuro
Como oscuras sendas de estudiantes
Que deambulan entre los muros

Puertas que se quejan a gritos
Dan paso a viejas clases enlatadas
Con profesores que son vestigios
De civilizaciones ya olvidadas

Proyectores de imágenes invisibles
Pues nunca se sabe qué proyectan
Completan la particular mitología
De los alumnos que se ausentan

Con olor a sustancias prohibidas
Entre compases de tango pedigüeño
Se sirven botellas de brisas
Aire de un oasis halagüeño

Son cinco plantas y dos sótanos
Donde pensar es todo un desafío
Sin embargo existe una mezcla
que tiene la facultad del equilibrio

Orden en el caos de papeles y pupilos
sueños de séptimo arte o, ¿era octavo?
Cartas repartidas, jugadores en vilo
Gasolina del cerebro de 95 octanos

Notas a pie de página sin inquietar
Círculos de sioux fuman la paz
Amores de un segundo verás marchar
Un céntimo pierdes por conversar

Un diario ocupa su sitio en la mesa
Parece que pierdes tu valioso tiempo
Enredado en mil dibujos, notas y versos
no atendiendo lo que no interesa

demasiada gente para ser reconocido
apuntes más que vanos, sólo califican
amigos que no dejarán de ser amigos
al dejar la facultad de la vida.

Son cinco plantas y dos sótanos
Donde pensar es todo un desafío
Sin embargo existe una mezcla
que tiene la facultad del equilibrio

Del equilibrio……..desempolva tus libros
Del equilibrio……..busca un nuevo camino
Del equilibrio……..corte de manga a tu destino
Del equilibrio……..des- equilibrio
Del equilibrio.


TORRES/PEPE

otra de frases (Lupe)

"cuando estas hundido siempre hay algo que te saca a flote" (anonimo)

"el hombre desprecia lo que ignora para no sentirse ignorante" (anonimo)

"tristes tiempos aquellos en los que hay que luchar por lo que es evidente"

"lo malo de una mujer con el corazón roto es que empieza a repartir los pedazos"

NOTICIA DE UNA VENTA

En la esquina inferior izquierda del diario de aquel día, se pudo leer:
"Vendió su esqueleto para poder gastarse el dinero que le dieron por él en copas. Sin pensarlo, después de haberlo leído en un cartel no recuerda dónde fue a beneficiarse de las innumerables ventajas que tiene la transacción.
El esqueleto fue vendido contra su voluntad a la Facultad de Medicina de la universidad de la ciudad con el fin de realizar pruebas en un futuro.
Espera que a su dueño, por llamarle de algún modo, la vida le dure bastante, pues aún no ha podido desarrollarse como formación ósea. Está enfadado porque no quiere ser observado por estudiantes aún inexpertos. El esqueleto tiene vergüenza de que le vean desnudo. También teme la soledad de los laboratorios, rodeado de frascos de formol y de pósteres donde con letras y números infinitamente pequeños, se descuartiza la complejidad.
Por otra parte, el que dueño del esqueleto está encantado con la juerga que se corrió a cambio del dinero que le dieron por él y lamenta no haber podido tener dos esqueletos o venderlo por partes y así sacar más dinero.
No se arrepiente más que de que la juerga durara tan poco, y se vanagloria de haber hecho el negocio de su vida, puesto que no tiene que dar el esqueleto a la Facultad hasta que se muera y por aquel entonces él no lo habrá visto y no le dolerá. Lo único es que tiene algo de cosa, en sus palabras textuales, por ser enterrado en órganos. Dice que se pondrá el ataúd perdido de sangre. Por ello, está pensando en vender también sus órganos: y que entierren un papel donde diga algo así: vale por un cuerpo humano del señor Z, de tantos centímetros de altura y tantos kilos de peso.
Por su parte los padres del vendedor no se creen la noticia y piensan que es otra broma de su hijo, que él es así, siempre de guasa.
Pero según dijo éste, me gustaría estar allí para ver la cara que ponen mis padres y qué es lo que dicen para reírme por última vez. Aunque si vendo también mis ojos…bueno, qué más da.
Sin embargo, la cosa tiene una parte mala, ya que al ser propiedad de la Facultad y no del dueño carnal, éste tiene la obligación de cuidarlo para que no llegue con ningún desperfecto, ante lo cuál se lo toma a broma: Yo le daré mucho calcio, pero qué pueden hacer, si estoy muerto, ¿quitarme el dinero?

NO WORDS...

Parece mentira, pero me rodeo de filósofo/as. El otro día, me dijeron algo genial: NO WORDS...
¿Cómo es posible la paradoja de que sin-palabras se pueda decir más que en cualquier discurso u homilía preparado por los más expertos, los mejores oradores?

NIHIL MOTUM EX ANTIQUO PROBABILE EST, desconfiad de toda innovación

"El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar".

FRASES QUE ENCONTRÉ...

"el pueblo es un corazón de oro encerrado en un cuerpo de barro y paja, mientras que la clase alta son cuerpos de oro con corazón de barro y paja"
(gErT)

"La paz obtenida en la punta de la espada, no es más que una tregua"
(Proudhon)

"¿qué es el rey? ES EL MANDATARIO DEL PUEBLO
si el rey es el mandatario del pueblo debe rendir cuentas. Si debe rendir cuentas está sujeto al control; si puede ser controlado es responsable. Si es responsable, es castigado. Si lo es, es según sus actos. Si debe ser castigado según sus actos, puede ser condenado a muerte".
(paráfrasis)

UN MUNDO FELIZ

(...)

-Es que a mí me gustan los inconvenientes.
-A nosotros, no -dijo el Interventor-.
Preferimos hacer las cosas con comodidad.
-Pues yo no quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, quiero peligro real,
quiero libertad, quiero bondad, quiero pecado.
-En suma -dijo Mustafá Mond-, usted reclama el derecho a ser desgraciado.
-Muy bien, de acuerdo -dijo el Salvaje, en tono de reto-. Reclamo el derecho a ser
desgraciado.
-Esto, sin hablar del derecho a envejecer, a volverse feo e impotente, el derecho a tener
sífilis y cáncer, el derecho a pasar hambre, el derecho a ser piojoso, el derecho a vivir en
el temor constante de lo que pueda ocurrir mañana; el derecho a pillar un tifus; el
derecho a ser atormentado.
Siguió un largo silencio.
-Reclamo todos estos derechos -concluyó el Salvaje.
Mustafá Mond se encogió de hombros.
-Están a su disposición -dijo.

Aldous Huxley, Un mundo feliz

Wednesday, September 28, 2005

UN REGALO DE JORGE ESCRITO POR OTRO JORGE

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, y uno aprende que el amor no significa acostarse Y una compañía no significa seguridad y uno empieza a aprender...Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.
Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado,hasta el calorcito del sol quema.Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado. Con el tiempo comprendes que solo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.Con el tiempo te das cuenta de que si estas al lado de esa persona solo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabaras no deseando volver a verla. Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se vera rodeado solo de amistades falsas.Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida. Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es solo de almas grandes.Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual. Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día lloraras por aquellos que dejaste ir.
Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana, es demasiado incierto para hacer planes.
Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionara que al final no sean como esperabas.
Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.Con el tiempo veras que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añoraras terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.
Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido.
Pero desafortunadamente, solo con el tiempo.....

Borges

EL CORAZÓN DEL MAR

"Hay que dar a cada uno lo que le pertenece, hay que dar a cada uno lo que merece…"
Estas palabras retintineaban en su cabeza incesantemente. El anciano, quejumbroso, paseaba descalzo por la playa acompañado de estos pensamientos. Pensamientos que iban y venían como el agua contra la orilla. Vaivenes. Así como cada pensamiento traía una idea nueva o completaba la idea anterior, Neptuno se dedicaba a traer recuerdos en forma de algas, piedras, conchas, peces, medusas y también bolsas de plástico.
El viejo se detenía a mirarlo y seguía debatiéndose acerca de la moral de la propiedad y su legitimidad. Había leído mucho acerca de ello sin duda. Y aún se encontraba sin respuesta. En otro tiempo había sido un economista, uno más. Ahora, ya jubilado, se necesitaba para seguir sintiendo. Necesitaba creerse entre balances, cuentas, pagos, deudas, acreedores, inversiones, teorías, filosofías… Añoraba una vida que le había sido negada por culpa de un papel basado en una triste orden. Él había sido un empleado modelo, cumplidor, de los que son la envidia del resto de los compañeros. Siempre impecable, siempre puntual. Siempre perfecto. Siempre sabía lo que tenía que hacer. Nunca o casi nunca se equivocaba. Siempre cercano a lo legal, a lo correcto. No como tantos y tantos corruptos, que tentados por la cercanía del brillo o del poder, se estropean. Robar era impensable para él. Por eso el tema de la propiedad le martirizaba. Proudhon decía que la propiedad era un robo. A él esas palabras le confundían. ¿Estaba robando cada vez que poseía algo? Y cuándo era amo o dueño de su vida, ¿también robaba, puesto que la vida era de su propiedad?
Llevaba sus zapatos náuticos (no por casualidad), siempre bien cuidados, en la mano. Aunque eran antiguos se conservaban estupendamente. Temía por que se ensuciaran con el barro o con las algas, y por ello (además de que le gustara el tacto de la arena mojada contra las plantas de los pies) se descalzaba. Sin embargo, aturdido por su mente seguí pensando: "¿Y por qué lo hago? ¿No es ciertamente otro recelo de la propiedad? ¿Acaso no lo hago porque son mis zapatos y tengo miedo a que se estropeen?".
Lo mismo que pasa con unos zapatos suele pasar con la propia vida: uno se la pone tan poco para no estropearla, creyendo así vivirla bien, que dura tanto como los viejos náuticos, pero no han andado mucho.
Y así, entre vaivén y vaivén llegó a los pies del anciano un remesa de preciados bienes: piedras brillantes, bolsas del Alcampo, pedazos de sal y agua, insectos, restos de comida de los domingueros…Todo era lo de siempre. Más o menos. Hasta que vio la concha. La concha brillante que le llamaba. Era casi marmórea, hecha del mismo bloque que la piel del David y del Moisés. Era un pedazo de cada corazón: uno delicado, otro férreo. Tenía esa misma forma icónica que se le da a un corazón. Estaba envuelto en algas, que formaban un lazo verdoso y espeso. Nada más verla florecieron en él unas súbitas ganas de cogerla. Pero le refrenó la legal voz de su interior: "Hay que devolver a la tierra lo que es de la tierra y al mar lo que es del mar. Y por supuesto, a los hombres lo que es de los hombres. Ya se dijo en otros tiempos. Si no, mal robo haríamos. Un viejo indefenso como yo, achacoso, más cercano al vientre de la tierra que al vientre de la otra madre biológica, la que vio al nacer. Recibo el presente de ti, inmenso mar, más anciano que yo. Y más sabio. ¿Me justifico a mí mismo si digo que es un regalo? Puede que sí. Puede que tú sólo me enseñes lo que tienes, lo que sabes, y que yo te lo quite sin tu permiso. No, no voy a hacerlo. Se ha dicho: No robarás. Robar está mal. Y no serás tú quien me haga incumplir una regla".
Pero todas las reglas tienen su excepción. Y el mar nunca había obsequiado su corazón.

EL RINCÓN DE LOS MONÓLOGOS

Parece mentira que exista un lugar así. El lugar perfecto para los sordos. Donde todo el mundo opina y nadie escucha. Donde la única línea conductora entre pensamientos es la propia inexistencia de esa línea. Donde lo más mundano se convierte en una historia, a la que todos ignoran. Ese lugar en que la ficción es menos que una ilusión, no es arte, y aún menos comunicación. El único lugar en el que los mitos se desmitifican, los ídolos de barro se secan al sol de invierno, la relación se convierte en insustancial, vana, fútil. El lugar donde una conversación pasa a ser una conservación, algo propio, más que la memoria misma. A quién le importa algo que no se puede reproducir, que no se puede repetir, que no se puede copiar, no se puede atacar, no se puede reafirmar, no se puede defender, no se puede meditar, no se puede explicar. Sólo porque no se quiere escuchar.
La opacidad llega a ser insoportable. Una opacidad acústica, por supuesto. Un huracán del pensamiento traducido en palabras. Un non-stop de verbos grandilocuentes, de discursos exacerbados, de paráfrasis rebuscadas, de citas célebres. Un non-stop de idioteces, de sinsentidos, de incoherencia, de laberintos bisbeados, de gramática pérfida.
El interior presume de ser inexpugnable. El interior predica su libertad, su intimidad, sus derechos. El fuero interno se rebela contra el interior, y aún más contra el exterior. Ambos le son ajenos. En el rincón exterior e interior se confunden. Las palabras se escuchan como si fueran ideas, sólo dentro de la cabeza reverberante del individuo. A veces ni eso. El individuo está tan ocupado pensando qué dirá a continuación, que ni el eco de sus pensamientos se acerca a su umbral de percepción.

TE MIRO

Te miro y no me escuchas.
Te miro y no me hablas.
Te miro y tú me miras.
Te miro y no me entiendes.
Te miro, otros te miran.
Te miro, otros te hablan.
Te miro, otros te aman.
Te miro, tú a quién miras.
Te miro, tú a quién amas.
Te miro, a quién escuchas.
Te miro, eres vacío.
Te miro, eres silencio.
Te miro, eres un sitio.
Te miro, soy un mendigo.

HACIENDO NADA

-¿Estás haciendo algo?
-Sí, lo que me da la gana. Estoy haciendo nada.

Ayer te ví pero no eras tú. Quizá creí que lo eras. Me hice una idea de ti. Embustera. Menos mal que me desperté. Gracias por romper ese vaso. Buscaba una pregunta en tus ojos. No en la boca. No, no me refería a un beso. Lo sabes bien.
La nausea que da la alegría. No cualquier alegría, se entiende. Una importante.
No siento celos. No se pueden tener celos de alguien que no te ama, que no conoces. Pero hoy me has mirado. Hoy soy un poco más tuyo y tú eres mucho menos mía.
Espero a que algo cambie para que no cambie nada. No quiero hablarte. Incluso no quiero pensar en ti. No quiero imaginarte. No quiero conocerte. Sal de mí. No me poseas. No pienso en ti y basta verte un segundo para acabar con mi voluntad. Retorcerla.
Mendigo sueños. Sólo tengo uno. Nada más. Monopolio maldito. Te deseo. Deseo que me beses y te vayas. Que no vuelvas.
Tú me regalas poemas con tus ojos y con tu sonrisa. Yo no puedo escribírtelos. Sería pedir demasiado. Pero he ganado el pulso. Te miro de soslayo, furtivo. He ganado. Orgulloso.

EMPEZAR MAL...

-Perdona…
-Ya empiezas mal si tienes que pedir perdón.

POR QUÉ

-¿Por qué tienes esos ojos tan rojos?
-Porque cada vez que me miras me avergüenzo y se ponen colorados.
-Porque llorando acabé con las lágrimas y tuve que usar la sangre.
-Porque el corazón me late más deprisa y la sangre tiene que salir por algún lado.

SI HAY ALGO

"Si hay algo resucitaré otras nadas" -dijo el quizás a la utopía.
Debes mirar el ayer y el mañana
Desde otro punto de mira.
Un futuro presente sin puertas abiertas
Cuantos más minutos pasan, más cerca te alejas.

LOS NADIES Y LAS NADAS

Los nadies y las nadas comparten piso en la utopía. Buscan un tercer compañero para poder pagar el alquiler. Es un piso con buenas vistas y soleado. Interesados llamarse a sí mismos.

DICEN

Dicen que la democracia es el sistema menos malo de gobierno
Dicen que la democracia es el sistema menos malo.
Dicen que la democracia es el sistema.
Dicen que la democracia es.
Dicen.
Dicen que la utopía es algo difícil de realizar.
Dicen que la utopía es algo difícil.
Dicen que la utopía es algo.
Dicen que la utopía es.
Dicen.
Dicen que los ideales son solamente cosas de jóvenes.
Dicen que los ideales son solamente cosas.
Dicen que los ideales son solamente.
Dicen que los ideales son.
Dicen.
Dicen que la libertad es lo más importante del ser humano.
Dicen que la libertad es lo más importante del ser.
Dicen que la libertad es lo más importante.
Dicen que la libertad es lo más.
Dicen que la libertad es.
Dicen.
Dicen que otro mundo es posible.
Que no lo digan, que lo hagamos.
Porque lo es.

UN QUIZÁS CUALQUIERA

Nada llegaba. Seguí esperando. Había quedado con ella años atrás y apareció, pero se fue tan pronto…Ahora aparece. Muy de vez en cuando. De forma aislada une individuos. A eso lo llaman global.
¿hay alguien ahí? Los corazones suelen ser sordos aunque globales (quiero decir con forma de globo, disculpen el acto reflejo. Es la costumbre. Hay manías que se pegan.
Es la enésima vez que la espero. Y cansa. Cansa ferozmente.
Ahora parece que llega. Sí. Es ella. Es preciosa. ¿Cómo renunciar a ella? Ha tenido tantos amantes, tanto conocidos como secretos. Quiero poseerte. Pero sólo tienen una parte de ti. Yo, aunque te llamo o lloro de vez en cuando me rechazas. No siempre tienes tiempo para todos.
He quedado mudo. Ahora sé lo que te aprecio, lo que te deseo, lo que te añoro. Lo que te he echado de menos. Pero también que no sólo me haces falta a mí.
Sin sentido siento más. Sueño. Sueño que te quedas conmigo. Y me miras a los ojos, sin pestañear. Y me coges las manos frías. Y a veces me empujas al vacío. Sin miedo. No existe el miedo.
Y me tocas la cara. Mi cara. Oculta a veces. No me atrevo a mirarte. Reluces. Estoy indeciso. No sé qué hacer. Nunca he sido nada concreto y ella tampoco. Tenemos algo en común. Soy un mar de dudas, ella es imprecisa.
Toda mi vida se resume a lo que me acompaña. Todo gira en torno al sí y al no. Soy solo un artilugio de los otros. Pero qué más da. Ella sonríe. Y hablamos.

-No puedes tenerme. Yo a veces soy nada. Soy nadie.
-Si hay algo, resucitaré otras nadas.
-Quizás.
-Utopía.

EL ROSTRO DE NADIE

El rostro de nadie es irreconocible. El rostro de nadie no es recordado. Nadie se fija en él. Es del montón, casi invisible.
El rostro de nadie es reflejo de su alma. Sus ojos se pierden en su cara. Nadie los busca. Nadie los encuentra.
Las orejas de nadie no escuchan. No oyen siquiera.
La boca de nadie no protesta. No se queja. Consiente.
El rostro de nadie se rompe. Se arruga. El corazón de nadie se quiebra. Se filamento.
Nadie lo quiere. A nadie le preocupa. Solo a nadie.

SIN NOMBRE

Sin nombre. Con nombres. Con números. Sin rostro. Sin identidad individual. Sin sujeto pero atado. Y bien atado. Mordazas. Sin nombre. Sin alma. Sin apodo. Sin referencias. Sin alcohol. Sin cafeína. Sintetizando: sin-taxis.

"QUERÍA VOLAR"

Se asomó desde el balcón del sexto piso de su casa. Y desde allí contempló la ciudad en verano. Aquel verano que acababa de comenzar esa misma noche de junio. La luna se escondía entre nubes grises, dispuesta a arroparse del acuciante calor de la urbe.
En el patio se escuchaban voces de fondo, frases inconexas que reverberaban en las paredes de yeso blancas y se escuchaban como murmullos incandescentes.
Al fondo, en su horizonte visual, su punto de fuga de aquel cuadro, silencio. Luces alineadas perfectamente. Algunas parpadeaban. Intermitentes. Quizá coches.
Quería tener un padre que le dijera: "algún día todo esto será tuyo". Esa frase tan trillada. Quería decirle: "¿por qué algún día? Ya lo es. Todo es mío, pero no sólo mío".
Antenas, cables y parabólicas adornaban la estampa con una geometría tan escuálida que chocaba con el poderío de los edificios sobresalientes, gruesos, de acero y hormigón. Y resulta que por esa raspa de hierro entra un mundo lejano, qué digo uno, miles, millones. Y pensar que por culpa de esa columna robótica las casas han cambiado su forma: han pasado de circo a teatro. Todo por culpa de un objeto de plasma o vaya a saber mañana de qué.
Le gustaba pasar el tiempo allí. Al menos el aire corría y se sentía más libre. Todo lo libre que puede sentirse uno encerrado en un panal cúbico llamado hogar.
Se echó la mano al bolsillo y sacó un paquete de tabaco aplastado y resudado. Tras abrirlo miró a su interior y contempló los escasos cigarros que yacían en el sarcófago de cartón, esperando ser incinerados. Tomó el menos arrugado y se lo puso en los labios. Buscó en los bolsillos el mechero, pero sin obtener resultado. Así que tuvo que volver a entrar en su panal para poder encendérselo. Aquella noche no podía dormir por culpa del calor. Maldito calor, seco o húmedo, qué más daba. Recorrió a oscuras las habitaciones y pasillos para no despertar a nadie (ni al resto de zánganos ni a la abeja reina) tropezando con muebles de toda la vida y sombras recién conocidas.
Al llegar al salón peinó la mesa a tientas en busca del encendedor, que estaba al borde. Al tocarlo lo empujo y éste cayó al suelo. Entonces tuvo que arrodillarse a buscarlo. Tardó un buen rato en encontrarlo entre polvo y pelusas, pero una vez agarrado era difícil que alguien se lo quitase. Llegó a la terraza de nuevo y nada había cambiado. Sólo las nubes se habían movido y la luna, ya sin vergüenza, asomaba valiente dando la cara al calor al mismo tiempo que daba la espalda al sol.
El mechero tenía poco gas y tuvo que hacer varios intentos hasta conseguir su meta. Tan pronto una bocanada de humo inundó sus pulmones, se volvió a sentir libre, lejos de todo, del trabajo, del calor, de la vida, del amor… y a la vez solo.
Sólo libre y sólo solo. Nada más. No sentía ni alegría ni tristeza ni pena ni esperanza.
Seguía consumiéndose el cigarrillo mientras miraba al horizonte, a las luces. Al fondo parpadeaban luces rojas y azules (¿policía aérea? No, un avión seguramente) No se distinguía bien de qué tipo. Sólo subía y subía, sin prisa aparente por llegar a ningún sitio. Desafiando a la luna, al verano, a los inmensos edificios, a las antenas, al silencio vecinal y a él mismo.
El cigarro llegaba a su fin y decidió entrar a apagarlo a la cocina, que era la habitación contigua a la terraza. Al pasar por delante de la nevera sintió sed y se sirvió un vaso de agua helada, después otro y después otro. De pronto, notó que comenzaba a sudar aún más. Antes de volver a la terraza, cogió un bolígrafo de esos de propaganda con imán de la nevera y escribió una nota en mayúsculas, que dejó en la nevera sujeta con un imán de una paellera con su paella en miniatura.
Volvió a la terraza con paso firme y sereno, sudando como nunca. Sus pies descalzos se pegaban a las baldosas. Volvió a mirar al horizonte y el avión había desaparecido.
Se acercó más al borde para mirar a ver si lo veía en la lejanía, pero nada. Entonces tuvo una idea. Se subió a los barrotes con poco equilibrio y en dos tiempos. Oteó el horizonte en busca de "su" avión como había visto hacer en una película de piratas el día anterior. Al no verlo, cerró los ojos y se sintió en el mar. Oía incluso a las gaviotas, la suave brisa acariciaba su torso desnudo y el olor a agua salada se adentraba en sus fosas nasales con fiereza.
Una vez arriba abrió los brazos como si fueran alas, como si estuviera crucificado. Encogió un poco las rodillas para tomar impulso y se lanzó de cabeza al agua fresca donde no se veía el fondo.
En ese mismo momento, una ráfaga de aire entró en la casa por la terraza y correteó hasta la cocina. Jugó con la nota de la nevera como si fuera una hoja seca hasta depositarla en el suelo. Yacía dejando a la vista la cara escrita poco antes, que, con un trazo regular decía:
"SÓLO QUERÍA VOLAR"
Y debajo de esto firmaba con su nombre (sin apellidos ni con su rúbrica habitual, sólo su nombre en mayúsculas) rodeado de plumas.

OJOS

Andaba detrás de su belleza. Se había enamorado del concepto que se había creado en su mente. Pero también de su pelo, de sus ojos color miel…
¿Miel? En realidad no eran miel. No recordaba de qué color eran. ¿Cómo se puede estar enamorado de alguien y no saber de qué color son sus ojos? Era muy frustrante.
Comenzó a pensar cómo describir los ojos. Pensó que podían ser avellana o nuez, castaños, tostados o pardos, como el cuero o la madera, del color del corcho, arena del desierto o de la playa, chocolate o mazapán (ambos tan dulces)… y tantos otros que nombró al principio y que se hicieron invisibles a la memoria y la retina.
Pasaba horas sin dormir y sin comer intentando acordarse del color. Cada elemento que añadía a su lista se encadenaba a otro y ya no recordaba si lo había repetido. Llegó a tener en su casa colores por las habitaciones, colores por los rincones, colores en el baño, en el salón y en la nevera. Colores por el pasillo, en los sillones, en el cuarto de invitados, en los cajones, en los armarios. Abría el grifo para beber agua y salpicaban colores. Había colores debajo de la almohada y de los cuadros. Dentro del reloj de pared. En su camisón, en el neceser, centrifugándose en la lavadora, enganchados en las telarañas del desván. En la televisión, la radio, el periódico, las revistas. Los colores resolvían los crucigramas, dormían la siesta, escuchaban música, cocinaban más colores, y vestían con sus ropas.
No podía más. El día en que el perro durmió fuera porque los colores estaban en su caseta se armó de valor. Tuvo que cargar su arma con algo más que balas: el insomnio, la desesperación, la frustración y las lágrimas entre otras balas, llenaban el tambor.
Le vio. Tan lindo. Pero tan lejos. Desde el fondo del corredor. El tiempo iba demasiado lento y su corazón demasiado rápido. La arritmia entre las agujas del reloj y las contracciones de sístole y diástole eran insostenibles.
En cuanto pasó por su lado le tomó del brazo. Todo se iba a acabar: el mito de barro destruido. Al fin se iba a personar el amor. Le miró a la cara, una cara de niño que aún estaba por crecer encerrado entre vello de adulto y un cuerpo extraño. Arrancó desde su cuello. Pasó por su mentón, sus pómulos…y los vio.
Nunca los hubiera podido describir en mil sueños ni en mil cuentos de las mil y una noches. La paleta de las sensaciones se tiñó de un solo elemento.
Eran marrones.

OTRO AMIGO FILÓSOFO

Yo tengo un amigo que, aunque no es gallego, lo es. De los que te dicen depende si les pregunta si suben o bajan.
El otro día me lo encontré. Estaba leyendo una montaña de libros. Yo, para demostrarle el aprecio que le tenía, le quise regalar un señalador de páginas, pues había observado que no tenía ninguno.
Así que busqué uno acorde a sus gustos y se lo dejé envuelto en su mesa habitual de trabajo.

Días más tarde le volví a ver con sus papeles y tomos sobre temas variados. Le pregunté por el señalador que le regalé, y él no lo recordaba. Después de darle muchos detalles y explicarle concienzudamente a qué objeto me refería, cayó en la cuenta. Se disculpó alegando que no me dio las gracias pues el separador no era para él. Yo me quedé estupefacto, no le entendía. Entonces fue él quien me lo explicó. Me dijo que al principio usó el señalador para saber por dónde iba. Pero al poco rato descubrió que era más indicado regalárselo al libro, puesto que él sabía por dónde iba, era el libro el que no sabía por dónde iba él.

No me quedó más remedio que callar y escribirlo aquí.

GRACIAS A LEMON (UN AMIGO FILÓSOFO)


Lemon, un amigo mío muy querido, me dijo una cosa cierta: no hay tiempo para el amor. Yo, simple, entendí que era un fatalista.
Al contrario. Más tarde ese mismo día, un filósofo español vino a decir en un programa de televisión lo mismo, pero con otras palabras: "Nosotros cuando hacemos un plan de vida no nos preocupamos del amor. Por eso le quitamos tiempo a otras cosas y se lo damos al amor."

Y entonces descubrí que mi amigo no sólo es filósofo, sino un perfecto hombre del amor.

DIÁLOGO DE TORRES Y PEPE

- "Yo puedo vivir del cuento"-dijo Torres.

-"Yo cuento que puedo vivir"-respondió Pepe.

UNA DE CANCIONES DE SILVIO RODRÍGUEZ

OJALÁ
Ojalá que las hojasno te toquen el cuerpo cuando caiganpara que no las puedasconvertir en cristalojalá que la lluviadeje de ser milagro que baja por tu cuerpoojalá que la luna pueda salir sin tiojalá que la tierra no te bese los pasosojalá se te acabe la mirada constantela palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de prontouna luz cegadoraun disparo de nieveojalá por lo menosque me lleve la muertepara no verte tantopara no verte siempreen todos los segundosen todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá que la aurora no de gritos que caigan en mi espaldaojalá que tu nombre se le olvide a esta vozojalá las paredes no retengan tu ruidode camino cansadoojalá que el deseo se vaya tras de tia tu viejo gobierno de difuntos y floresojalá se te acabe la mirada constantela palabra precisa, la sonrisa perfecta.
Ojalá pase algo que te borre de prontouna luz cegadoraun disparo de nieveojalá por lo menosque me lleve la muertepara no verte tantopara no verte siempreen todos los segundosen todas las visiones.
Ojalá que no pueda tocarte ni en canciones.
Ojalá pase algo que te borre de prontouna luz cegadoraun disparo de nieveojalá por lo menosque me lleve la muertepara no verte tantopara no verte siempreen todos los segundosen todas las visiones.
Ojalá que no pueda, tocarte ni en canciones.

AUNQUE NO ESTÉ DE MODA
Voy de mi hacia ti, voy de ti hacia miquiero hacerte un regalo viejodesempolvemos algo las pasiones lejanasalgo de aquellos sueños sin ventanasvivamos de corrido sin hacer poesíaaprendamos palabras de la vida.
Desnudémonos pues como viejos amantesque lo mismo de siempre nos quede adelantedesnudémonos pues como viejos amantesque se apague la luz y que el sol se levante.
Te quiero salvar de tu desnudezen pleno centro de la soledadme quiero salvar haciendo revolucióndesde tu cuerpo de cristal.
Algo nos está pasandoayer leí una mano y cada dibujo al verme me interrogóalgo nos está pasandoayer apreté el interruptor de encender la luzy encendí el sol.
Voy de ti hacia, voy de mi hacia ti, vamos a hablar en voz muy bajadime lo que te pasa, déjame levantarte déjame darte un beso y curartevivamos de corrido sin hacer poesía aunque no esté de moda en estos días.
Aunque no esté de moda te pido una mano mis entrañas no entienden de estética y cambiosaunque no esté de moda repite conmigo quiero amor, quiero amorquiero amor compartido.
Te quiero salvar de tu desnudez en pleno centro de la soledadme quiero salvar haciendo revolución desde tu cuerpo por variar.
Algo nos está pasandoun ruido como de pasos viene en la oscuridad y se vuelve a iralgo nos está pasandodesde que la gente esta empeñada en quererse amar y en poder vivir.

SILVIO RODRÍGUEZ