Friday, June 30, 2006

LA VISIÓN


Bolsas de Ikea para dos. Y en la otra mano, una mascota dentro de una jaula. Se dirigen llave en ristre hacia un portal. Barrotes metálicos en dos puertas que para ellos es la libertad en vida.
No tener que bajar siete pisos para tarsladarse ni cuatrocientos cincuenta y seis kilómetros a nado para poder llegar. Ni diez millones trescientos y pico mil segundos para que los relojes se paren (o en este caso sus respectivas cuerdas o pilas). Dicen, dicen, dicen por ahí que han encontrado una cueva donde teñirse el cuerpo de verde en barreños.
No...
De la ciudad subterránea y calorífera donde el golpe del teclear es el futuro de la alquimia sólo quedan los pelos blancos de otros poetas que me recuerdan lo mucho que me encanta el ron-ronear y los arañazos en los brazos instrumentales de la música.

Piénsalo...piénsalo...¿qué es lo que pasa?¿quésloquepasa? Clarísimo, un día volteamos el mapa y poniendo la mano debajo dejamos caer a la gente que nos importa al lado nuestro, para así dejar de buscar viajes.
Nota: el abono joven caduca hoy, bienvenidos al mundo del carro andante y del patear las ciudades (bueno, el caso es que tampoco era tan poco común) A este paso el que se muere no es Maratón (Gonchi dixit) sino nosotros los jeremías de la noche.
Ah, sí. ¿Dónde estarán los de la bolsa del Ikea?En casita, que llueve. No...por eso la calle es mi hogar (delirios etílicos)

Sunday, June 25, 2006

CUANDO TIEMPEMOS MENOS VIDAREMOS MÁS


Hipotecando pequeñas felicidades al cambiarlas por obligaciones. La Reina del último minuto me dijo que era imposible cambiar. Me recuerdo allí, postrado ante su trono, intentando ganar algo más de tiempo y de crédito para mis acciones que estarán por venir. Pero arañar segundos es como querer domar el cielo. Así que la audiencia en su palacio terminó pronto y heme aquí, perdido del tiempo: contratiempos a destiempo. Su majestad aun cuando dura sabe ser magnánima.
Caminando de vuelta a ninguna parte (tampoco era de vuelta porque no venía de allí), iba pensando:
Los ancianos tienen poco tiempo y pocas cosas que hacer. Parece que la juventud es síndrome de stress. Y aún así, benditos ambos. Somos esto y lo otro, dicen. Somos tiempo y relojes, arena y estiércol, gusanos y placenta. Somos lo que tarda el fuego en arder en una hoguera o un hielo en derretirse en un vaso compartido. Lo que tarda un amigo en despedirse hacia su presente. Somos también el tiempo que se nos escapa poco a poco mientras lo contamos con calculadora. Hala, a ponerlo en la balanza de pagos. (Mi reina, ¿era en el debe o en el haber?) Tarde: suspensión de pagos de nuevo. Otra vez como Pinito del Oro para no caer en quiebra.
Agujas del reloj que nos devoran como Saturno a sus hijos. Mi reina, llame a su ejército pues hoy la serpiente tiene ganas de encerrarnos en su estómago donde las ruedas siguen girando, todo transcurre menos la muerte, hasta que se cambian los papeles (agorero).

[imagen: TIEMPO de Adán Dorfman]

Monday, June 19, 2006

SERENATA EN MI MAYOR


Compás, compás, compás. Ya no tengo con qué hacer más círculos. Ahora a copiar a la luna por las noches, siempre y cuando sea llena, pues ya no me queda paciencia, el pelo me crece y el tiempo me dilata, el estómago se resiente y uno nota como su yo, su super yo, su infra yo, su mega yo, y demás zarandajas, se convierte en un alter ego capaz de sacar aspectos diferentes de uno mismo y de cambiar de respiración tan fácil como si fuera parte de un ejercicio teatral.

La Serenata para Cuerdas en Mi mayor fue compuesta por Dvorák durante el mes de mayo de 1875. André Lischké califica esta página musical como una “obra poética, intimista, de rica invención melódica”. Como no, intiMISta. Incluso YO diría intiMISMISta. Según Lischké, en esta obra “Dvorák busca la unidad del conjunto a través del principio cíclico”. Hombre, alguien que me recuerda a MÍ, siempre cíclico, siempre dando muntas. Lo que pasa es que mis serenatas tienen otro sentido en cuanto a lo clásico se refiere, otra acepción.

Porque siempre soy diferente a los demás (o eso me creo). Yo, por supuesto. Yo, mi, me, conmigo, pero esta vez, con otros.

Friday, June 16, 2006

LA MEMORIA DEL POST IT (RECUERDOS DE PAPEL)



Da miedo pensar que todos acabaremos siendo recuerdos en forma de fotos guardadas en un cajón, o simplemente obviadas de la historia de otras personas. Da demasiado miedo el pensar en lo efímero de nuestra realidad para los demás. Verdadero pánico.
Somos como lo que una vez tuvimos que memorizar para un examen y una vez hecho, se nos olvidó. Quizás para guardar nuevos contenidos, como nuevas personas, como nuevas fotos..
Habrá un día en que suframos de una cierta demencia olvidadiza, Alzheimer o nuestro cajón ya no dé más de sí. Entonces, entonces sí que aterra pensar que sólo estaremos nosotros en una neblina difusa de historias medio verdad semi mentira, la mayoría inventadas por nosotros mismos, o creadas, que es lo mismo.
La memoria del post-it. Todo comprimido, lo esencial. Retazos de vida escritas a pinceladas sobre un cuadradito de papel con pegamento. Para llevárselo donde sea, en el neceser, pegado al libro, en la ropa o sobre la frente.
Cuando seamos peces y olvidemos todo, esos post it crecerán y nuestros recuerdos tenderán a ser cada vez más frágiles. Se rajarán a la mínima que se escriba algo sobre ellos y nuestra memoria no será tan plástica como antes lo fue. Poco a poco, tendremos post it para saber dónde pusimos los otros post it. Y sí, claro, llegará el día en que sólo tengamos un post it en blanco. Habrá quien lo cuelgue de una pared de un museo y lo llame vanguardia. En surrealismo, Dalí se adelantó con "La persistencia de la memoria"
Nota: ¿En 1931 existían los post it ya? ¿Dalí sabía que existían?

SOLAMENTE POR LLORAR



Solamente por llorar me pierdo sonreír, razón de más para no hacerlo. Sólo por llorar me pierdo el verte, aunque sea marcharte. Solamente por llorar me perderé tus palabras, de tan concentrado en el llanto. Solamente por llorar dejaré de ver paisajes, amaneceres, revoluciones, lunas, cielos morados, estrellas aunque fugaces. Sólo por llorar no podré comer aceitunas ni seguir cantando, ni escuchar más música.
Solamente por llorar no podré seguir conociendo gente, ni escuchar palabras, ni seguir escribiendo. Sólo por llorar no podré ver esos otros lados del mundo, ni cómo éste da vueltas. Solamente por llorar dejaré de ver el arte. Sólo por llorar no podré invertir tiempo en querer. Solamente por llorar no podré besar más el aire, ni compartir más vasos de amistad. Sólo por llorar no haré que las cosas pasen, ni que el tiempo vuele, ni que todo cambie. Solamente por llorar no me salvaré ni te salvaré a ti. Sólo por llorar mi única preocupación será encontrar pañuelo. Sólo por llorar no podré seguir brindando al son de otras derrotas.
Sólo por llorar no haré otra cosa que llorar.

[Imagen, cómo no, de Man Ray]

Tuesday, June 13, 2006

LA LÍNEA 61


Subió rápido al autobús 61. Por poco no la dejó fuera. Hoy que encima llevaba mucha prisa. Se fijó en el conductor para recriminarle con la mirada, pero al verle no pudo decir nada. Un mutismo invadió su lengua, paralizada como en el dentista.
Se sentó lo más rápido que pudo para que no notara su enrojecimiento progresivo. Sin embargo él no hacía más que mirar hacia delante mientras ella lanzaba miradas furtivas de vez en cuando. Más pronto que tarde, llegó su parada y bajó, dejando en su asiento todas las preocupaciones que hasta ese momento la dominaban, y acompañándola ahora una sensación de estar incompleta. Sensación que la acompañó todo el día y que revolvió aquellas sábanas hace tanto tiempo sin compañía.
Al día siguiente volvió a tomar el 61 a la misma hora. No para verle, pero si estaba ya era un suplemento a su día. Y efectivamente, ahí aparecía, agarrado firmemente al volante. Esta vez le saludó y fue a sentarse, pero no había sitio. Entonces decidió quedarse en la parte delantera, cerca de su asiento, como desatendiéndose de él y disimulando muy mal. Ese día había manifestación en la ciudad y el recorrido del vehículo quedó cortado durante un tiempo, así que entablaron conversaciones sobre nada y sobre todo, como hacen los vecinos en el ascensor. Lo que la desarmó fue que fuera el conductor el que rompiera el hielo y se dirigiese a ella.
Pasados unos minutos más o menos largos, que fueron a la vez fugaces y eternos para los dos, volvió a llegar el turno de bajarse y así lo hizo.
Los días siguientes tomó el mismo bus y habló con él. Pero ya no lo tomaba en su parada ni se bajaba en su destino, sino que aumentaba el recorrido hasta poco a poco completarlo.
Un buen día de ese mismo mes, esa línea 61 se quedó con el asiento del conductor vacío y una usuaria menos. Los demás pasajeros, huérfanos de chófer, no se dieron cuenta nunca del motivo.

EL BURRO EN EXTINCIÓN


Se rinde (serrín de) la cabeza de tanto pejiguero. Hay veces que uno es el burro y se empeña en tirar de un carro que no existe o, si existe no tiene ruedas. Y venga a subirse gente, como si esto fuera el cuadro de El Bosco. Pero esto no es heno, sino alfalfa. Bueno, quizá algo de alergia si que hay, alergia al eco, pero eso es otro sinverso (verso, inverso, sin verso, sinvergüenza...). Un verso adverso, de rigor, perverso y diverso. Un verso versionado hasta verse convertido en una conversación por pura diversión.
Dormido de un tirón por fin. De un tirón de la sábana, se entiende. Refugiado en esa trinchera suave y esperando que pasen de una vez los sueños para poder aceptar la que se viene encima. Porque se suprime sólo con un momento, pero lo que es desuprimir ya es otra cosa. Es tan fácil encontrarse con lo extraño cuando uno va andando o perderse por la ciudad de noche al aceptar una invitación en un momento señalado. Pero no todo es tan fácil. ¿Serán, como se dice, cosas del destino?
Destino y desatino sólo cambian por una a. Quizá la a perdida, como la a de atlántida. Esa a es la que se busc-, porque -sí est-mos, intent-ndo d-rle un sentido - lo que se escribe. Dej-ndo circunloquios -p-rte y expres-ndo de un- vez lo que infinit-mente se siente.

Tuesday, June 06, 2006

ALLÁ AFUERA...ABRIR LA PUERTA


El que no tenga miedo, que no siga leyendo. El que no tema verse un día calvo cual calavera que no siga viviendo (gran contradicción).
Es-tres, es-cuatro...y así, hasta diez para calmarse.
El que tema sufrir, que no se atreva.
El gozo de la calma comparado con el gozo del éxtasis, de la explosión. Démosle la vuelta, diantre. La calma del gozo o de explotar.
Por fin una puerta abierta hacia el vacío. El pomo es gelatinoso y parece que la cerradura se expande al compás de los latidos.
Vértigo en los vértices de los vórtices, si estos fueran cuadrados en otro lugar que no sea el sediento mutismo.
Los labios ya cuelgan de la pared de un museo, vigilados por cientos de cámaras de vídeo. Su imagen quedará almacenada en montones de cintas que se llenarán de polvo en un almacén, etiquetadas previamente y ordenadas. Mientras tanto, otros plastifican caricias. Los menos, guardan los abrazos en la nevera para que no se descongelen aún. Y él, llevaba siempre en la cartera, cerca del bolsillo izquierdo de la camisa y por ende, del corazón, el sonido de su voz.

El vaso nunca está vacío. Cuando parece estarlo, guarda aire. Y si no, guarda vacío.

Saturday, June 03, 2006

EN BUSCA DE ACEITE


Hoy no está cerca, pero está más presente que nunca. Hoy no está cerca y las calles chirrían, se quejan como si hicieran gritos munchistas. Hoy las aceras resbalan, como le resbala la vida, como cae el vino sobre la camiseta blanca y no se esmera por limpiarla.
Hoy se mira en el espejo y ve que tiene la raya en el lado que no debiera y no por efecto óptico.
Los muelles de la realidad necesitan un engrase. Parece que las junturas se despegan. Y el móvil sonando, digo yo, pero al otro lado ni la voz del contestador. Será la técnica la que falla y no la voluntad (la teknés carece de ella por ahora)
Haciendo una gertgrería, al estilo del gran literato del microbérrimo relato, los engranajes no se acoplan, sino que se acercan a besarse. Pero como ya dije, no hay suficiente aceite.
Toma los apuntes en sus manos y lee una frase harto conocida, la cual varía. "Si tú y yo compartimos un euro, tenemos un euro cada uno. Si compartimos una idea, no crean que tenemos dos ideas, sino cuatro. Las resultantes de cada dos y de mezclarlas"
Después, cansado y aburrido de que en la máquina de la cafetería no vendan aceite, coge el diario y lo abre. Dos noticias. Pimera, "El Ayuntamiento de Calpe presenta una denuncia contra sí mismo por una licencia ilegal". Segunda, "Una mujer ataca desnuda a los clientes de un hotel".
Menos mal, no soy el único que se está volviendo loco.

Thursday, June 01, 2006

AGARRADO DE AQUÍ Y DE ALLÁ, TRAZOS IMPRESIONISTAS


Aprendizaje por asociación (En un libro en la biblioteca).

Quien no está loco no tiene porqué necesariamente estar cuerdo (gertismo)

Prohibido estudiar. Te echan a las ocho (es lo último en prohibiciones)

Si Ouka Lele tuviera un fotoblog... (reflexión fotográfica)

Fulmina un rayo, fulmina la mirada, pero más fulminante es el silencio (gertismo)

Humo cándido tras la cámara fotográfica. ¿Flash de magnesio? No, sólo surrealismo (más influencia fotográfica)

A golpes se aprende...y a hostias ni te cuento (silogismo regalado a un amigo)

Entre las vías del tren crecen flores suicidas (greguería del gran Gómez de la Serna)

Wednesday, May 31, 2006

PÉSIMOS TIEMPOS, CASI PESIBÉRRIMOS


Peores tiempos hoy. Para la lucha y para la literatura. Para los bloggers y para la música. Pésimos tiempos para la palabra y para la creación. Para expresarse y para sentir. Para poder sentirse libre. Para aullar de nuevo. Para cantar por la calle y para vivir la nueva vida (ya perdimos la cuenta de por la que vamos). Para levantar antorchas y hacerse banderas con trapo. Para la libertad de expresión, para los sueños, para la paz, para el librepensador, para pararse, para, para...

Más vale haber perdido la guerra que haber perdido la razón, decían los republicanos. Aquello fue un día. Un día que cambió el mundo, un día que acabó con mil días. Un día sólo, imagino lo que hacer con 365 o más...

(Imagen: Dalí, "El rostro de la guerra")

Monday, May 29, 2006

MÚSICA, ARTE, PERIODISMO, MARKETING, PROSTITUCIÓN Y OTROS CONCEPTOS: NOCIONES BÁSICAS


"El madrileño Parque del Retiro acoge esta 65 edición de la feria. 346 casetas y 355 expositores estarán abiertos al público..." leo aterrorizado en un diario en su edición digital.
¿Y la lucha por la música? Mmm...en los medios no está, oh sorpresa. Será porque no va la Reina, que no estaba Gallardón tocando tambores o que Ian Gibson no escribe sobre poetas de la música. Eso sí, siendo fieles a la verdad, había algún medio español (uno que yo viera) y el resto europeos.
Ahora entiendo la pregunta periodística de si queremos algo similar para la música que lo que se hace en la Feria del Libro. Sí claro, cada tambor en una caseta, incomunicado del resto...para venderse (en todos los sentidos posibles). Lo último en técnicas de marketing, que un escritor contrate a chavales para que repartan panfletos incendiarios sobre su libro (no diremos nombre porque de publicitar se encarga él y a mí no me pagan).
Ya el nombre lo dice todo: Feria, con mayúsculas. Pasen y vean, las casetas donde se atrae al primo para que dispare con una escopeta trucada. Menos mal que de música de fondo, de banda sonora, el silencio hizo huelga esta vez. El mismo silencio de los grandes creadores de opinión, siguiendo lo que vende y no alejándose de las grandes editoriales. El mismo mutismo de siempre, sobre los jóvenes que se manifiestan (sí, no sólo hacemos macrobotellones, también nos importa la vivienda y la libertad del arte, no de su industria). ¿Algo que pasa todos los años (65 ya) y donde siempre ocurre lo mismo es noticia? Revisemos conceptos, porque lo NOVEDOSO (news) estaba a escasos metros. ¿Qué dirían algunas grandes eminencias en el mundo periodístico? Oportunidad perdida. Veían cómo el perro mordía al hombre, mientras otro perro era mordido a escasos metros.
Próxima oportunidad de resarcirse: este domingo. Y si no, siempre pueden rellenar la papela diciendo quién ganó el premio Planeta (eso sí que es algo inesperado, que no vende nada y que le importa a todo el mundo)
Lección (no tan) teórica de la Facultad, un sitio gris que nos enseña (siempre en teoría) a ser independientes y no seguir las directrices de las empresas sólo porque vendan [qué interesante los libros que compró la reina; que busque en el diccionario y os lea lo que significan las palabras vendido y prostitución ]
¿Cuál es la diferencia entre un periodista que se vende y uno que no? Que el que no, cuesta un poco más.
Perdón por el sermón, pero uno sangra por la herida.

Tuesday, May 23, 2006

AMOR EN PRIMAVERA...


La llegada de la primavera significa varias cosas. Para unos, alergias; para otros, buen tiempo. Otros piensan en ella como el final del descanso y el principio de los exámenes. Los hay también que le ven cierto sentido romántico. Y por supuesto, los que piensan "que la sangre altera".
Emilio era el paradigma del caso último. Parecía sólo enamorarse de primavera en primavera. La flecha en una sola diana: Blanca.
En esos momentos de enajenación erótica la amaba, y durante el resto del año "si te he visto no me acuerdo y si no te veo no tengo porqué darte explicaciones". Lo más doloroso es que ella le quería. Como suele suceder, él a hacerla daño, consciente o no, bajo el influjo de las margaritas o de lo que sea. Y es que, bien es cierto que de primavera a primavera pasa demasiado tiempo, demasiadas cosas y más a estas edades: 12, 13, 14...Cuando cada primavera que cumples hay 9 meses restantes, un embarazo más. Así que entre embarazo y embarazo volvía a su antojo. Perdón, a su antojo con "b" de Blanca.
Y así durante tres años. Cual abeja volvía a li ar en ella religiosamente cada 21 de marzo, día de su cumpleaños para rematar. Pero llegó un día en que...no pasó nada. Aquel 21 de marzo se hizo el más desgarrador invierno en su corazón. Harta de sentirse presa de las inclemencias del tiempo, no del weather sino del time (exactamente del season time), decidió darle algo de agua templada a su alma. Si en caliente se suele errar y en frío se requiere mucho tiempo, lo mejor es actuar templado. Así surgió la idea. Que la pensara rápido no significó que la ejecutara a la misma velocidad. Aún pasó tiempo y gastó dinero y esfuerzos hasta el límite. Se hizo con una empresa que tenía el monopolio en la fabricación de calendarios. Así podría decidir según le apeteciera qué día era el idóneo para ser querida. Había momentos en que le resultaba pesado tener todo previsto, de modo que dejaba caer la fecha al azar, en cualquier día. Violando leyes, costumbres y climatología.
No vayan a pensar que iba a poner el calendario todos los días la fecha señalada. En ella también afloraba la primavera de vez en cuando.

CUANDO OLVIDAMOS...


Parecía robusto pero en el fondo era frágil. Dependía tanto de lo que los otros pensaran de él que quebrarse era su tic nervioso.
De vez en cuando gustaba de montarse en un caballo, al que se llama Cólera, pero su galope era frenado por grandes muros de ladrillo nada más comenzar.
Había por aquella época ciertos tipejos que le prohibían hasta quejarse. Se solía denominar censura. Por eso, al faltarle el coraje y la palabra, su cuerpo comenzó poco a poco a crear un sistema de defensa, en forma de pinchazos en la zona del vientre.
Así que a cada silencio sugerido, un pinchazo. Ante cada amenaza, otro.
Pasó el tiempo y acabó autocensurándose. Cada vez decía menos cosas para no importunar a la gente a su alrededor. Ya hacía tiempo que había dejado de opinar y rebelarse era algo impensable a estas alturas.
Decía poco y lo que decía era fruto de una larga meditación. Le importaba demasiado no sólo el quién, sino el qué y el cómo iba a decir las cosas. Al principio si lo sopesaba pero más tarde esto supuso un engorro y la pereza le fue dominando, así que procuró tomar las menores decisiones posibles.
Un día, los censores desaparecieron. Pero él no supo qué decir. Ya se le había olvidado con qué palabras se festejaba algo o cómo se vitoreaba.

Monday, May 22, 2006

SOULOPCIONES Y SOULACCIONES


Enfermo de adioses, mudos, de rodillas y llenos de lágrimas.
Contaminados de pañuelos blancos sin mocos y acercados a distancias separadas por doble línea continua (paralela)
Cambio de carril. Hoy ácimo, acre y ocre. La soledad que precede al beso es la más temible, sobre todo si el roce de labios no está asegurado. Es el tiempo sin tiempo en el que los segundos se alargan y congelan.
Proceso de selección: marcharse o quedarse, cara o cruz, niño o niña, rojo o azul, moneda o billete, rubio o negro...
¿Y la tercera opción? Ni te quedes ni te alejes, aparece de vez en cuando, intermitente.
No definitivo. De este modo, alegras y entristeces a intervalos, a rachas como la suerte; es decir: HACES SENTIR. Si siempre estás o nunca estás la costumbre amortigua la sensibilidad.
Así que: SOULOPCIÓN (opción del alma) y SOULACCIÓN (acción del alma) como SOLUCIÓN.
Quizá sea quecharse o mardarse.

Sunday, May 21, 2006

DERECHO DE ADMISIÓN


-¿Quieres dormir conmigo?-dijiste. Claro y ¿y quién no? No pasan por delante oportunidades como ésta todos los días. "¿Con tu pijama?"-respondí (siempre peco de estúpido)
Y vas y me rodeas con el brazo y pones la mano sobre mi pecho. Tú no notas como éste va creciendo de orgullo, como cuando te vi mirar el álbum de fotos. Menos mal que no me viste sonreír ni pasar de la sonrisa a la emoción del llanto. Será que cada pequeó detalle me deja girando en el aire.

-Son las 7.
-Cierre del Paraíso.
Siempre suele cerrar sobre esas horas. Por suerte tienen reservado el Derecho de Admisión.
Es el refugio para el sosiego donde olvidar que el aire sopla y que el sol sale.

Wednesday, May 17, 2006

LA NOCHE DE TU VIGÉSIMO CUMPLEAÑOS


Va a ser que estoy muerto en un mar de vivos. Que el calor se me pega en la noche de tu vigésimo cumpleaños y que miro al reloj y aún no tengo ganas -ni puedo- dormir.
Va a ser que el maldito mosquito no deja de sobrevolar y de hacer ruido, los coros al camión de la basura, que o se acerca o se aleja, pero nunca se queda en un sitio fijo.
Como el maldito mosquito, que no hace más que posarse en mis brazos acalorados por la fiebre de este agosto primaveral, donde ya se nota el calentamiento global de todo tipo.
Pero veamos, que el cumpleaños es tuyo y no del insecto clava-aguijones. Y yo le sigo dando vueltas a todo. Como ya decía, viendo la vida en "still" (aquel botón que tenían los prehistóricos vídeos de VHS). Esta noche parece no empezar ni acabar y los sudores no me dan tregua.
Que sí, se que debería dejar al bicho en paz y hablar de una vez, pero me vuelve loco con sus vueltas de acá para allá. Las mismas que doy yo sin hablar del día de tu nacimiento, en el que no estuve. Pero sí en el que nací yo. Y en el que renací, acto que no será la única vez que realice, al parecer.
Plaf. Adios mosquito. Vete a picar a tu madre. Y entre pico y picotazo, repique de campanas. La noche sigue avanzando inexorable, hasta mañana verte. Brindemos con veinte tragos de veinte copas con licores de veinte botellas. Veinte besos a la almohada y aún veinte minutos para las dos. Y veinte minutos para los dos, quizás también.
Feliz cumpleaños, "Moriría por ti, pero no mataría. Morir, no me duele morir, matar me lastima" (aunque sea a un maldito mosquito por perturbar tu noche y tu día)

Sunday, May 14, 2006

RELATO EN VÍSPERAS DEL SUEÑO


Tenía la conciencia de que no era producto de su imaginación por las cucarachas y las hormigas que corrían enloquecidas por el suelo. Ellas no podrían ser parte del decorado.

-"Esto debe ser el nirvana"-pensó mientras una rata entraba por el agujero de la rodilla derecha de sus pantalones.

El único sueño en el que para acabar con él y despertar debe dormirse. Los ojos enrojecidos ya nublan las imágenes y hacen que todos los movimientos contemplados se produzcan a cámara lenta. Y los sonidos, a modo de tambores, penetraban en su cabeza despacio, creando un mantra, separándole de lo que él creía que era su cuerpo.
Se rasco el mentón poblado por una media barba negra recorrida por ríos de plata formando canas. Aún le quedaban migas del último mendrugo de pan que había podido conseguir, pero no tenía espejo para vérselas ni nadie que se lo advirtiese.
Poco a poco la situación iba tomando forma. El sabor del vino caliente le refrescaba una boca pastosa de tanto cantar para sí sin ser oído. Le quedaba la satisfacción de que nadie se quejaría de que desafinara. Las miradas estaban cercanas pero no tanto como para tocarle, más que nada por esa creencia desde niños de mantenernos alejados de los desconocidos.
Tendencia que no se repite en los relatos, con excepciones, como ésta.

[Imagen de Henri Michaux: "Modos del dormido, modos del que despierta"]

Thursday, May 11, 2006

RESURRECIÓN (NO SERÍA EL TERCERO)



Encontrarle sentido a sus manos, aún cuando sean rugosas y cansadas de acariciarle el lomo y el pelo. A su forma de hacer las cosas, aunque no la comprenda por mucho que la estudie y aún así, sin tener sentido, la ame. Saber acercarse como la primera vez, tímido y receloso, como un niño ante un escaparate de una juguetería. Saber enredarse aún entre sus palabras, a veces sin oírlas. Como cuando él llega al final de una frase y le sonríe como si fuera la cosa más extraordinaria que ha escuchado nunca. Dejarse atropellar una y otra vez por su mirada, que pase por encima suya cual apisonadora y aún todavía le tiemblen las piernas al clavársela en los ojos.
Todavía le llamas por su nombre como si fuese aquel carpintero judío y le invita a dejar las redes y seguirte. Como él, no decía palabras, sino Palabras. Y no tiene que tocarse las llagas de su espalda (claramente palpables y dolorosas) para creer que ha resucitado".

Sunday, May 07, 2006

ALGO PARA NO RECORDAR (O TAL VEZ SÍ)


La correa de su reloj olía a él. Ese sudor y aquella colonia característica de hombre de otro tiempo que se echó por las mañanas durante tantos años. Era su reloj y ahora lo tenía entre sus manos mirándolo. Ese fue el momento en que se dio cuenta de que nadie se referiría a él nunca más como nieto y él nunca a nadie abuelo. No volvería jamás a escuchar la forma suave de sus voces a la hora de hablar con él, de llamarle como sólo ellos lo hacían, con ese nombre muestra de complicidad durante tantos años acumulada.
En aquellos momentos no necesitaba nada más que un abrazo para volver a sentirse vivo, no parte de un cuadro o de una escena que no estaba viviendo pero sí protagonizando. Lo que tienen los abrazos es que uno no sabe cuándo los recibirá, quizá por eso hay que guardarlos como un camello en la joroba o como la hormiga del cuento. Siempre vendrán épocas de escasez. Esta vez no había nada en la despensa y tampoco quería reclamar una muestra de afecto que parecía nunca llegar y por ello jugaba con los instantes modulándolos de tal forma que parecían arrastrarse lentamente.
Sin embargo, hay sonrisas que abrazan, como hay miradas que enamoran y andares que seducen. Como hay palabras que se clavan y dedos que resucitan. Como hay besos que crean adicción y espaldas que hipnotizan. Así sucedió en un vagón de metro, una mañana en la que había asumido la derrota de su alegría.
Fue quizás una centésima o menos, de una persona desconocida, fugaz. Pasó como una foto movida por delante de sus ojos. Hoy no podría recordarla, ni siquiera a esa boca amiga que volvió a enchufarle al mundo. Hay algunos que saben de esta historia por sus palabras que dicen que fue aquel espíritu el que le sonrió en aquel vagón.

[IMAGEN: Sergio Arau: "Preso en mi sonrisa"]