El tiempo ataca a traición. Desde una muñeca izquierda hasta colgado en la pared, observando, todo menos su paso. Odio el reloj desde que me despierta. Desde que me envejece y me mata.
Desde que me controla, domina y me hace llegar tarde. Y madrugar.
Odio al tiempo desde siempre. Como enemigo natural del hombre. Rival que te cronometra desde incluso antes de nacer.
Thursday, December 20, 2007
Saturday, December 15, 2007
INSOMNIO (Y MIL)
Porque este insomnio mío sólo se cura de dos formas. Una, fácil de conseguir, al alcance de la mano, pero nociva para la salud. Otra, más dificultosa, ajena a mi voluntad, pero sin efectos secundarios. Así que permanezco despierto, intentando elegir la opción más adecuada, cavilando, teniendo en cuenta los pros y los contras.
Y sigo sin dormir, no vaya a ser que la respuesta se me aparezca en sueños.
Y sigo sin dormir, no vaya a ser que la respuesta se me aparezca en sueños.
EL PRIMER MICRORRELATO
Cuando me contaron el primer microrrelato sobre la existencia humana (sí, ya saben, "naces-creces-te reproduces y mueres"), sentí que la vida era acción y la muerte inacción. Pero hay quien, transgresor, empeñado en dar la espalda a las grandes teorías mundanas, se empeña en vivir en inacción y morir con una acción. Y a estos sinvergüenzas, hijos de mala madre, les decimos que no viven ( o que no saben vivir) y que no mueren (sino que se matan o suicidan). Quizás sea una cuestión de conceptos. O un cuento chino.
Thursday, December 13, 2007
Monday, December 10, 2007
SOBREVIVIR AL LUNES
No entiendo la manía del lunes de aguarnos el fin de semana. Siempre me he preguntado cómo aguanta el lunes los lunes.
DOMINGOS DE NAVIDAD
No soporto lo que las vacaciones navideñas (y la proximidad de éstas) hace con los domingos.
FILOSOFÍA CHINA MADE IN GERT
"Hasta los gatos domesticados se suben de vez en cuando a un árbol o a un tejado y se niegan a bajar".
Sunday, December 09, 2007
RELACIONES
Uno: "La clave de las relaciones sociales está en ceder"
Dos: Ceder tanto hasta que la relación cede.
Tres: Sí cede su sitio a otra cosa. Por ejemplo, a la soledad.
Dos: Ceder tanto hasta que la relación cede.
Tres: Sí cede su sitio a otra cosa. Por ejemplo, a la soledad.
ARISTÓTELES
Estoy del término medio de Aristóteles hasta el punto medio de mi organismo. Exacto, hasta ahí...hasta el ombligo.
Saturday, December 01, 2007
DOS TÉRMINOS, UNA SENSACIÓN
Tal es mi estado de indefensión ante tu ausencia, que ya no sé si alucino o alunizo.
AXILAS
La cuenca de tu axila es un refugio milagroso para aves de paso, migratorias como yo, que un día decidieron hacerse sedentarias por culpa de tu espalda partida en dos.
Tuesday, November 27, 2007
LA VENTANA
Miraba por la ventana. Desde ella podía observar cielos azules y un otoño resplandeciente. Marrón, como mandan los cánones. Montones de hojas apiladas en el suelo y árboles desnudos señalando al cielo, culpándole de su avergonzada desnudez, intentando rasgarlo con sus ramas torcidas por la osteoporosis.
Pasaba largo rato en la ventana, hasta que un día descubrió que la mancha que miraba en el cristal estaba por fuera.
Pasaba largo rato en la ventana, hasta que un día descubrió que la mancha que miraba en el cristal estaba por fuera.
PEDIR UN CRÉDITO DE TIEMPO
Cadenas de colchones frenéticas. Pollos sin cabeza tropiezan con las piedras de la carretera, que nunca llega hasta tu casa. Tengo tanto déficit de tiempo que he pedido un préstamo, pero debido a mi historial despilfarrador, no me lo conceden. Y pasan otras nubes, ajenas a todo problema y tan tranquilas en cuanto al cambio climático (quizás a ellas les afecta más el cambio de aires). El cielo sigue tan azul como siempre y parece que se está quemando. Pero lejos del bullicio las cosas cambian. Parece ser en lo tranquilo donde se fraguan las revoluciones (que luego se aplicarán a la ebullición). Y las banderas se improvisan, se cosen si hace falta, o se pintan si no existen. La vida es un gran símbolo que muchos no entendemos, un arcano con el que contamos, pero que para descifrarlo parece haber siempre tiempo. Y a mí me siguen sin conceder el préstamo que pedí.
Monday, November 26, 2007
EN EL AEROPUERTO (RECOGIENDO A MARTÍN)
Llegamos pronto, pero como siempre, era tarde. Como quien no quiere la cosa, estaba al lado nuestro, pero los uniformes de color tierra nos impidieron verle. Por una casualidad del destino, fui yo el primero en reconocerlo, oteando a la lejanía, quizá buscándonos.
Cabo De Santiago, es lo que figuraba en su corazón. Pero debió de quedarse helado cuando nos vio a Mateo y a mí, los dos primeros. Paralizado, ni nos reconoció. Luego nos levantó en vilo y todos tuvimos una especie de orgullo, una "sonrisa allantada", que se solía decir.
Más tarde llegaron todos y se sucedieron los abrazos. También celebrábamos el cumpleaños del Topo, pero hasta éste se olvidó. Todos nos volvíamos a sentir como todos y cada uno, aunque algunos faltasen. Y es que últimamente, parece que estamos más unidos, ante la alegría y la tristeza.
La mañana pasó volando, entre desayunos y cañas. Y llegó la tarde, pero yo tenía esa especie de vaivén en el pensamiento que no se puede ir de ninguna forma. Que se queda en la ropa y en el paladar, que aún durmiendo siesta no se puede ir. Que ni siquiera disfrutando con otra persona se consigue abandonar. Que quizás Martín dejó en el aeropuerto y nosotros cargamos con ello durante todo el día, en la cafetería ex-Herza, en la Facultad de Derecho, en casa comiendo con nuestras familias y por la noche, a solas en la cama frente al techo.
Por un momento, me gustaría saber qué pensó y sintió Martín al vernos llegar al aeropuerto después de tantas horas de viaje desde Afganistán.
Cabo De Santiago, es lo que figuraba en su corazón. Pero debió de quedarse helado cuando nos vio a Mateo y a mí, los dos primeros. Paralizado, ni nos reconoció. Luego nos levantó en vilo y todos tuvimos una especie de orgullo, una "sonrisa allantada", que se solía decir.
Más tarde llegaron todos y se sucedieron los abrazos. También celebrábamos el cumpleaños del Topo, pero hasta éste se olvidó. Todos nos volvíamos a sentir como todos y cada uno, aunque algunos faltasen. Y es que últimamente, parece que estamos más unidos, ante la alegría y la tristeza.
La mañana pasó volando, entre desayunos y cañas. Y llegó la tarde, pero yo tenía esa especie de vaivén en el pensamiento que no se puede ir de ninguna forma. Que se queda en la ropa y en el paladar, que aún durmiendo siesta no se puede ir. Que ni siquiera disfrutando con otra persona se consigue abandonar. Que quizás Martín dejó en el aeropuerto y nosotros cargamos con ello durante todo el día, en la cafetería ex-Herza, en la Facultad de Derecho, en casa comiendo con nuestras familias y por la noche, a solas en la cama frente al techo.
Por un momento, me gustaría saber qué pensó y sintió Martín al vernos llegar al aeropuerto después de tantas horas de viaje desde Afganistán.
UN JUEGO
-¿A qué estamos jugando?
- A verlas venir...
- Ya decía yo que este juego se me daba demasiado bien...
- A verlas venir...
- Ya decía yo que este juego se me daba demasiado bien...
TRAGI-COMEDIA
Parece que la relación entre la comedia y la tragedia se sustenta en una botella de whisky de malta, un restaurante francés y una lámpara maravillosa.
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